Elecciones: ¿Está preparado el Perú para el voto voluntario?
Elecciones: ¿Está preparado el Perú para el voto voluntario?

Una difundida a fines de enero reveló que el 42% de peruanos -casi la mitad- no acudiría a las urnas, pero el 57% sí lo haría en caso el voto fuera voluntario. En ese escenario, sin embargo, el estudio dio cuenta además de que las preferencias electorales serían semejantes a las que arrojan los actuales sondeos, que tienen a como líder en intención de voto.

Son más de 20 países en el mundo los que obligan a sus ciudadanos a sufragar, unos no sancionan y otros sí lo hacen. Por ejemplo, en las elecciones municipales y regionales del 2014, la multa por no votar variaba entre los 19 y 76 soles, de acuerdo al distrito de residencia. En el caso de los miembros de mesa, la sanción era de 190 soles. Y es que la Constitución señala en artículo 31 que “el voto es personal, igual, libre, secreto y obligatorio hasta los setenta años. Es facultativo después de esa edad”.

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Héctor Villalobos

Más allá de posiciones a favor o en contra, es válido preguntarse entonces si nuestro país y su electorado están preparados para ir a votar sin ser obligados.

Para el politólogo Arturo Maldonado, los electores podrían estar preparados, pero el sistema electoral peruano no está preparado para tener un presidente y un Congreso con tan baja legitimidad. A su juicio, el aspecto principal en contra del voto voluntario es justamente el bajo nivel de participación que podría presentarse.

Al respecto, apuntó que en Colombia -donde hay voto voluntario- los presidentes son elegidos con menos del 50% de la población electoral, lo que hace que la bandera de la oposición sea criticar al gobernante por no tener legitimidad. ¿Quiénes no van a votar? Los más pobres, los menos educados, que es justamente los que queremos incorporar a la vida política, que se interesen en política. No van a votar, su opinión se quedará sin ser escuchada”, manifestó a El Comercio.

Asimismo, Maldonado consideró que podría generarse un “voto de maquinaria”, en el que el partido que tenga mayor capacidad de arrastre de votantes pueda caer en la compra no de votos, sino de asistencia a las urnas. Además, sostuvo que aunque los electores vicien su voto o este sea nulo -como sucede en la actualidad- finalmente “es una forma de protestar haciendo a la población parte del sistema. No es excluirlos. Es diferente a simplemente no escucharlos o apartarlos”.

“Se trata de facilitar el voto”
En una línea similar, el analista político Fernando Tuesta expresó que en un escenario de voto voluntario probablemente serían los más pobres los primeros en no votar. 

“De lo que se trata es de alcanzar el voto, facilitar el voto a los peruanos en las zonas más alejadas. Para algunos es el único instrumento de relación con la vida pública […] Tampoco está comprobado empíricamente que quienes tienen voto voluntario tienen mejores representantes”, advirtió.

“Elector protagonista, no víctima”
En tanto, a consideración del analista político y experto en temas electorales, Luis Nunes Bertoldo, mucho más importante y primordial es que los países acompañen el proceso de implementar el voto voluntario con una metodología de valores cívicos dictados desde los primeros años de educación.

“He ido a observar elecciones acá y he visto que la gente va con cara de mal humor, porque siente que ir a votar es una obligación. No se le ha explicado suficientemente que no es solamente un deber, sino un derecho, y que su voto es importante, porque puede cambiar la dinámica del país”, comentó a El Comercio.

Según acotó, si el Perú u otros países tuvieran un adecuado esquema de valores cívicos impartidos en el sistema educativo, los ciudadanos entenderían el valor de sufragar. “Eso no se hace realmente”, advirtió.

“Que el elector se sienta protagonista de una elección, no una víctima. Ese es el valor que tendría el voto voluntario”, sentenció el analista.

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