Un Balance en el Mundo del Metal Internacional y Peruano en el 2014
Panorama internacional
El año 2014 ha sido uno muy bueno y productivo para el metal mundial. Aunque la atención mediática general apenas nos ha puesto la vista, la actividad propia de todas las ramificaciones de la cultura metal ha sido en general provechosa.

Lo básico y esencial para que el metal viva son los lanzamientos de nuevos discos y en este apartado se han destacado varias de las viejas glorias del thrash con nuevos y esperados trabajos. De entre estos es nuestro parecer que son dos que se desmarcan claramente en el pelotón. El White Devil Armory, que mantiene a un Overkill (lleva ya tres discos de primera al hilo desde el Ironbound) en perfecta forma e incluso superándose un poco, ojalá que los fans le den un chance ya que merece estar entre los mejores trabajos de su discografía. El otro gran lanzamiento de thrash ha sido el Immortal Legacy que nos devuelve al mejor Hirax, que venía un poco en debe con dos discos previos un poco flojos aunque cumplidores. Ahora no, es el mejor trabajo de la banda desde 1985.

Otros discos que merecen reseñarse en el campo del thrash internacional son el Slaves to the Grave (¿un guiño irónico a Skid Row?) de Rigor Mortis, que en su último trabajo ha arriesgado en proponer elementos nuevos en su trayectoria, aunque es poco probable que luego de la desaparición física de su guitarrista fundador Mike Scaccia la banda vaya a continuar. También la leyenda de la Bay Area, Exodus, presentó disco nuevo Blood in Blood Out que si bien no es uno de sus mejores trabajos, por lo menos se enmarca en su sonido tradicional y thrashico clásico y no en esa avalancha hórrida de post thrash que tuvo con sus dos discos previos. Los fans han agradecido el retorno de uno de sus vocalistas clásicos, Zetro Sousa. De entre lo nuevo de este viejo estilo, se destacaron los, aún under, italianos Satanika con Nightmare y los renombrados Nocturnal con Storming Evil, ambos trabajos en realidad vendrían a ser de black/thrash.

En el terreno del heavy metal tradicional, fueron los veteranos Accept los que llevaron la voz cantante con Blind Rage, un disco que los consolida como una leyenda viviente y verdadero oráculo vigente del metal verdadero lejos de cualquier declive o crepúsculo producto del tiempo. Por lo demás, creo que lo más reseñable ha estado entre las bandas nuevas, como Spellcaster y sobre todo los ingleses Mountain, unos verdaderos muchachos, que debutaron con su primer largo, que es simplemente un evangelio más para un headbanger. En el heavy más speedico llamó la atención el retorno de los alemanes Warrant (no son los chicos Cheery Pye) con Metal Bridge. Y, desde mi punto de vista al menos, la gran decepción fue Judas Priest, quienes lanzaron su segundo peor disco de la historia (el peor con mucho es Demolition, es infamemente malo), un Redeemer of Souls del que lo mejor que se puede decir es que es heavy clásico sin apelativos, pero que no aporta casi nada al incomensurable legado de la banda, verdadera fundadora del heavy metal tal como lo conocemos.

En el campo del death metal, al que la verdad no he estado muy atento este año, me gustó sobre todo el Dirges of Elysium, de los inmortales Incantation. Quienes con un sonido más rudo y menos esotérico que de costumbre volvieron a ensombrecer el ambiente del metal. La decepción fue para mí Behemoth que no me convenció nada con su The Satanist que me sonó de lo más prefabricado.
En los terrenos del doom y del rock and metal creo que lo más destacable, de lo que alcancé a oír, fuer el Under Siege de Castle, que me dejó adicto a la voz de Elizabeth Wastle, y Witch Mountain con un muy particular Mobile of Angels. Sin embargo extraño a los gigantes del género como Pentagram, Reverend Bizarre o Gates of Slumber. Pocas probabilidades de oír algo nuevo pronto de ellos.
Panorama nacional

Lanzamientos
En el panorama nacional, ha habido buenas noticias en los lanzamientos. Quizás las dos más relevantes hayan sido Hadez, que con Morituri te Salutant viene a nutrir más la obra de estos baluartes del death under, y el homónimo debut por fin, luego de tres décadas, de Almas Inmortales, que recoge sus temas clásicos y recordados como Creyentes de una sonrisa, Gitana y Patraña Potestad.
Además de esto no podemos dejar de mencionar los discos de Reino Ermitaño, Conjuro de Poder (uno de los mejores lanzamientos de estos persistentes valedores del doom) y Flor de Loto, con Nuevo Mesías, que sigue brindando su fusión de progresivo, psicodelia, hard rock y heavy metal. En sonidos más extremos pero de bandas menos conocidas cabe destacar el Acrotomophile Mutilator, de Infection, que exhibió extreme death metal de calidad internacional. También es reseñable la aparición de la primera recopilación de los veteranos ayacuchanos Deicidios, Rincón de Muertos, que vía Pentagram Records, exhibieron una personal expresión de death/thrash nacional. En el plano de los debuts creo que el EP homónimo de Conan ha sido de lo mejor que he oído y se enmarca dentro de la tradición del doom nacional que ya cuenta con muchos ejemplos.
Por otro lado, el disco más esperado de este año era del de Cobra, To Hell, que sin embargo no cubrió todas las expectativas que habían generado con su trabajo anterior Lethal Strike, pese a ser un disco técnicamente impecable, se sintió menos energético de lo que han demostrado que son capaces.

Otros lanzamientos reseñables fueron el EP de Tunjum, Sagrado Tiempo de Caos, en que la única banda nacional enteramente femenina entrega una muestra de original metal extremo con inspiración moche; el EP de Mandragora First Attack, puro heavy metal clásico, el CD de Legión Sacra, Saemper Eden y el promo de Putrid, Proclaim the Pest. Todo esto en realidad en medio de una gran actividad musical difícil de abarcar hoy en día.
Nos quedamos con las ganas de oír el disco de Oxido, anunciado para inicios del 2014, y la remasterización del Sin Piedad de Masacre. Ojalá haya noticias este año 2015.
Conciertos
En cuanto a la actividad conciertística, el 2014 hemos sido privilegiados como nunca con la llegada de verdaderas leyendas de la historia del metal, la mayoría en actividad. Aunque la asistencia fue en casi todos los casos decepcionante.
El año comenzó muy bien con el show de Artillery y Onslaugth, que lamentablemente no contó con una audiencia masiva. Fue un concierto extraordinario, sobre todo en la parte que concernió a Artillery. Luego tuvimos el show de la reina del metal Doro Pesch, que si bien es cierto estuvo por encima del promedio en asistencia, tan bien lo es que no llenó las expectativas de una artista que está en plena vigencia en escenas más enteradas y nutridas que la nuestra. El año continuó con otra pareja de clásicos, Picture y Grim Reaper, quienes también expusieron su evangelio metálico ante una muy magra asistencia. Algo más nutrido fue el concierto de Tyr y Korpiklaani, en uno de los más improbables shows que quepa esperar en nuestra ciudad (metal nórdico y folk finés en la capital de la cumbia).
Sin embargo el que más disfrutamos fue el concierto de Lizzy Borden, extraordinario y un verdadero tributo al metal auténtico. Lamentablemente la asistencia también estuvo por debajo de la expectativa internacional (¿sacan algo los organizadores de estos shows para 100 personas?) pese a lo cual la banda se entregó plenamente y ofreció el show de shock rock más completo que se haya dado en Lima, con máscaras, atuendos y sangre artificial. La ejecución fue precisa.
Omen y Manilla Road fue otra de las parejas metálicas que nos visitó el año pasado. Para la primera era la segunda vez, sin embargo la audiencia fue prácticamente la misma. Manilla en realidad era un gran misterio para la escena local, sin embargo la captaron plenamente. El show sorpresa fue el de Faith or Fear, de quien la verdad jamás pensé que fueran a tocar por estos lares. El show más desperdiciado fue el de Mortuary Drape, en sus dos fechas, Lima y Huancayo, que mostraron asistencias más bien simbólicas. Otro tanto fue lo que ocurrió con el de los chilenos Death Yell (¿20 personas?).
Definitivamente el show a nivel de público más exitoso fue el de Exodus, lo cual confirma lo profundamente conservador del público metalero local, que solo apuesta por lo que “manya” y como lo que “manya” no pasa de 6 o 7 bandas de hace 30 años por lo menos, no va ni apoya casi nada.
La decepción la marcó el abortado show de Toxic Holocaust, una banda mayor del nuevo thrash que lidera el carismático Joel Grind, de amplia aceptación entre los círculos under del metal local, pero que por motivos de fuerza mayor (ampliamente desarrollados en la red) se frustró.
Otros shows internacionales fueron los de Sabaton, Re-Vamp y las Iron Maidens.
En este campo de conciertos o giras hay que destacar el aspecto inverso también ya que este año algunas agrupaciones locales gozaron de repercusión internacional en conciertos en el extranjero. Tal fue el caso de Reino Ermitaño quienes tocaron en dos buenos festivales en Europa, en el Doom Over Viena, al lado de Dark Quarterer, Procession y Bretus; y el Hammer of Doom, al lado de los inmortales Saint Vitus. Creo que hasta hoy es lo más lejos que haya llegado cualquier artista peruano del género que sea en su respectivo campo. También es extraordinario que Cobra tocaran al lado de leyendas como Satan (UK) y Bulldozer (Ita) en Chile en el marco del Evil Confrotation II. Igualmente los veteranos Hadez realizaron su primera gira a Chile en la que tocaron en cuatro fechas muy comentadas en la escena sureña. Genial que comencemos a figurar en la escena mundial y a convocar público propio y seguidor.
También cabe mencionar un par de eventos locales. El primero fue la premiación de GeneraRock al rock local en el que desde luego está incluida la categoría heavy metal. Este año le tocó ganar a Charlie Parra del Riego, quien se ha hecho muy conocido con su técnica guitarrística, aunque él mismo no sea un personaje habitual en la movida metal local. Otros nominados en esa categoría fueron Dehumanizer y Cocaine Cowboys. La otra actividad importante fue la ya tradicional Expo Metal que reúne a los principales actores de la distribución y producción del metal local. Esta vez se realizó el 1ro de noviembre en El Local, de Miraflores.

No quiero terminar esta breve reseña sobre las actividades en el metal del año pasado sin dejar de mencionar a los sellos y promotoras que hacen posible el metal en el Perú. En primer lugar destacar a Pentagram Records por su constante labor lanzando promos y discos de bandas nacionales y sudamericanas además de distribuir material under. En igual medida a Danger Steel Producciones por haber hecho posible la mayoría de los mejores conciertos de metal del año pasado. Luego a Toxico Records por haberse convertido en el hogar del doom y stoner peruanos. Igual a Toxic Holocaust, Acido producciones, Gates of Horror y a la gran cantidad de fanzines y webzines que mantienen con vida esta parte de la cultura peruana que es el heavy metal.
Reino Ermitaño en Hammer of Doom 2014 en Alemania.
Cobra en Evil Confortations II en Chile
Hadez en Chile

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