Entrevista a Putrid: death metal peruano

De entre las bandas más extremas del Perú con una producción discográfica constante y homogénea sin duda destaca Putrid. En un ambiente en el que las bandas sacan un material cada 5 o 6 años, y que luego de dos o tres producciones desaparecen sin dejar una huella profunda abundan, el nombre que lidera Miguel Ángel Beraún desde hace más de 15 años es una gran excepción. Dado que este 2026, nos dejará un trabajo más, Return To Megiddo, que nos retrotrae a sus primeras épocas, en Cuero Negro decidimos abordarlo con algunas preguntas sobre la banda, su sentido y su trabajo musical.
1. Putrid comenzó su carrera en 2010 ¿a lo largo de este tiempo cómo ha evolucionado su propuesta artística tanto instrumental como lírica y visual?
Nuestra propuesta ha evolucionado hacia una violencia sonora mucho más madura, cruda y profesional, pero sin perder jamás la podredumbre del underground. Cuando empezamos en 2010, nuestro sonido estaba muy anclado en el black/thrash primitivo. Con los años, y especialmente con producciones como nuestro reciente álbum All That We Hate, hemos consolidado una amalgama de blackened thrash/death metal mucho más densa, técnica e hiriente.
• En lo instrumental: el ataque de las guitarras es más filoso y la base rítmica es destructiva, buscando que cada riff se sienta como un golpe real.
• En lo lírico y visual: pasamos de los tópicos clásicos del género a perfeccionar una narrativa oscura enfocada en el apocalipsis, la muerte, los demonios.
Visualmente, nuestras portadas y estéticas ahora reflejan esa hostilidad absoluta; no buscamos agradar a nadie, sino plasmar la crudeza de la realidad a través del lente del metal extremo.


2. Al tomar contacto con su trabajo: su música, su arte de tapa, sus letras, resulta inevitable toparse con cierta carga ideológica, en la actualidad ¿cuál es el ideario que defienden? ¿creen que es necesario que un artista tenga uno? ¿cómo ven la importancia de que existan opiniones contrapuesta dentro de una escena artística?
Nosotros defendemos la libertad individual absoluta y la confrontación directa contra cualquier dogma que intente someter la mente humana. El metal extremo nació para ser incómodo, no para ser políticamente correcto. Respecto a si es necesario que un artista tenga un ideario, consideramos que sí es fundamental tener una postura clara y honesta. Hacer música extrema sin una convicción o un fuego interno detrás convierte al arte en un cascarón vacío, en simple ruido.
La existencia de opiniones contrapuestas dentro de una escena artística no solo es importante, sino saludable y necesaria. El metal no es un club de complacencia mutua; el conflicto de ideas, la fricción y la confrontación son los combustibles que mantienen vivo el verdadero espíritu subterráneo. Si todos pensáramos igual, esta escena estaría muerta.

3. ¿Cómo ven su relación con la escena metalera extrema nacional (peruana) y latinoamericana?
Nos sentimos parte orgánica y activa de un circuito de hierro que no se detiene. La escena peruana siempre ha sido respetada a nivel mundial por su brutalidad y su mística “subte” e inflexible. Con los años hemos forjado lazos muy fuertes con bandas, sellos y bangers de todo el país y de la región.
Latinoamérica comparte una realidad social e histórica violenta y oscura, y eso se transmite directamente en la música que producimos en este lado del mundo. El respeto se gana en el escenario y manteniendo el apoyo al underground, y nosotros seguimos firmes en ese camino, demostrándolo no solo con discos, sino también llevando nuestro caos a otros países de la región.
4. ¿Qué función y cuál es el mayor valor que tiene la colaboración mediante splits y compilaciones entre bandas afines de diferentes partes del mundo? ¿tiene sentido hoy con la superabundacia de propuestas en línea?
Los splits y compilaciones en formato físico siguen siendo el verdadero pacto de sangre y hermandad del metal subterráneo. En la era actual de la hiperconectividad, donde cualquiera sube una propuesta en línea con un solo clic, todo se ha vuelto desechable y masivo. Los algoritmos no entienden de culto.
Hacer un split con una banda afín de otra parte del mundo es un filtro de calidad y compromiso. Significa que hay un sello invirtiendo, bandas uniendo fuerzas y un coleccionista que va a buscar y poseer esa obra en cassette, vinilo o CD. El mayor valor que tienen es la preservación del culto físico y el intercambio real de militancia; algo que ninguna plataforma de streaming podrá replicar jamás.
5. Su última producción es una regrabación de Mountain of Megiddo de 2011, Return to Megiddo, ¿qué ha querido manifestar la banda con este lanzamiento?
Mountain of Megiddo fue una de nuestras primeras producciones. Con Return to Megiddo, la banda quiso reclamar nuestro propio legado con el sonido devastador y la experiencia que poseemos hoy en día.
“Megiddo” (Armagedón) representa el campo de batalla final, el lugar de la destrucción absoluta. Volver a esas canciones no fue un acto de nostalgia barata, sino una manifestación de orgullo por nuestras raíces y una muestra de cómo esa misma visión apocalíptica de hace años se ha vuelto aún más destructiva, profesional y vigente con el paso del tiempo. Es cerrar un círculo de fuego para abrir el siguiente.
6. En este momento ¿cuál es la alineación de la banda y cuáles son sus planes más próximos?
En este momento, las filas de Putrid están comandadas por Miguel Ángel Beraún (vocalista y guitarrista), John Mussu (bajista) y Anhell (Batería)
Nuestros planes más próximos están enfocados en la destrucción total en vivo. Seguimos promocionando con todo nuestro tercer álbum de estudio All That We Hate, y nos estamos preparando activamente para cruzar fronteras. Nuestro objetivo inmediato es la gira que tenemos programada para 2027 por Chile, Bolivia y Paraguay donde llevaremos una dosis masiva de blackened thrash/death metal peruano para reventar cabezas.
Muchas gracias a la banda Putrid por absolver estas preguntas.

:quality(75)/2.blogs.elcomercio.pe/service/img/headbangers/autor.jpg)
