"Alicia..." y "La isla siniestra": dos sinsabores
Sensaciones encontradas me dejaron las nuevas películas de Tim Burton y Martin Scorsese. Aunque un tanto distintas: si bien la última, a pesar de parecerme una cinta fallida me dejó algunas imágenes en la retina, la primera no me deja dudas: es una decepción absoluta. “Alicia en el país de las maravillas” parecía el proyecto perfecto de Tim Burton. Los mundos fantásticos que creó Lewis Carrol se prestaban para que el director pudiera dar rienda suelta a su imaginación. Una imaginación que se traduce en un estilo recargado, mostrando personajes “freaks”, muchas veces inocentes, que viven en mundos extraños, lúgubres, que permitían ir creando un ambiente enrarecido, entre lo familiar y lo perverso. Lo interesante del mundo de Burton es que el director se detenía a observar esos ambientes, a mostrar lo extraños que parecían a partir de los ojos de sus personajes. A partir de esos espacios, el director iba diseñando las aventuras y las situaciones en los cuales se movían sus personajes.
Nada de esto ocurre en “Alicia…”. El director nunca se detiene a mirar, sino que se dedica a acumular: acumula una tras otra situaciones que seguramente con un mayor desarrollo hubiera tenido ese ambiente macabro que tienen sus mejores películas. Pero aquí todo se pierde en personajes esquemáticos que no tienen ningún matiz, algo que caracterizaba el mejor cine de Burton. Stayne, el caballero de corazones, podría haber sido uno de esos malvados irónicos y perversos que tiene el cine del director (Gatúbela, Sweeney Todd, etc), pero sus características aparecen siempre declamadas y obvias, como para que los chibolos entiendan. Lo mismo se puede decir de El sombrerero loco, quien tenía todo para ser una especie de Beetlejuice, pero su humor se queda en una serie de estribillos en los cuales solo falta la risa pregrabada de las sitcoms. No hay ironía, no hay ambigüedad, no hay tensión. Tanto esquematismo hace que las situaciones se queden en meras anécdotas, y nunca cuajen como el relato de aventuras que la cinta busca ser. “Alicia…” es una maqueta a la cual le faltó más chamba, más vuelo, más Burton. Una lástima, teniendo en cuenta que el director había levantado bastante la puntería con “Sweeney Todd”.
“La isla siniestra” busca ser algo distinto dentro del obra de Martin Scorsese. Estamos ante una película sobre la paranoia, hecha pensado en la tensión y en la incertidumbre. El problema está en que la película se dedica a explicar los motivos de las dudas del protagonista, que son justamente los que deberían ocasionar la tensión y la incertidumbre. Las secuencias entre Leonardo Di Caprio y Mark Ruffalo en la cabaña, en plena tormenta; o la secuencia en que se resignifica toda la película son ejemplos de ellos. Más allá de algún momento aislado (la caminata por el pabellón de locos peligrosos, por ejemplo), uno siente que lo que podría haberse convertido en algo verdaderamente ambiguo e intenso se queda en una serie de explicaciones que buscan explicar que es lo que estamos viendo, lo que al final le quita ambigüedad a toda la situación. Hay demasiado floro en lo que propone Scorsese, lo que le va quitando fuerza a su idea inicial.
Dos directores que decepcionan. Que nos habían dejado lo mejor antes y que ahora, probablemente, hayan hechos sus peores películas (quizá en Burton “El planeta de los simios” sea peor). Confiamos en que sean dos pasos en falso, y nada más.
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