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Foto del autor: Rodrigo Bedoya

Rodrigo Bedoya

Sobre el Óscar 2: las películas nominadas

El momento cumbre de la noche en la que se entregarán los premios Óscar, este 7 de marzo, será para los peruanos el premio a mejor película extranjera. Pero de esa categoría hablaremos en el siguiente post. Esta nueva entrada va para todos los que nos quedaremos hasta el final viendo cual es la que Hollywood consideró como mejor cinta estrenada el 2009.the-hurt-locker1.jpg

Llegó la hora de escribir sobre las nominadas a mejor película. De lleno tengo que reconocer que la cinta que más me gusta del grupo de nominadas (aclaro que no he visto ni “The Blind Side”, cuyo estreno está siendo anunciado en los cines, ni “A Serious man”, la cinta de los Coen, que sabe Dios si la estrenarán) no va a ganar de ninguna manera. La inteligencia de “Bastardos sin Gloria” y su furibunda mirada sobre la historia, haciéndola pedazos y divirtiéndose con ella no es la película que cree los mayores consensos dentro de la academia.

Creo que las que tienen las mayores posibilidades de ganar tienen a sus directores nominados en ese rubro. Una de ellas es “Bastardos sin gloria” (de Quentin Tarantino, pero de hecho ya lo saben). Las otras son “Avatar” de James Cameron, “Zona de miedo” de Kathryn Bigelow, “Preciosa” de Lee Daniels y “Amor sin escalas” de Jason Reitman. Tanto de “Avatar” como de “Amor sin escalas” he escrito en este blog, lo mismo que de “Bastardos…”. Hablemos un poco de las otras dos.

“Zona de miedo” tiene como particularidad la tensión que emerge de cada uno de sus fotogramas. A Bigelow (ex esposa de James Cameron: ¿la división de bienes implican los Óscares a mejor película y director?) le interesan las acciones riesgosas y cómo estas se van manifestando en las conductas y en las acciones de sus personajes. De ahí que su puesta en escena haga que la cámara se pegue a sus personajes, mostrándonos sus gestos, su tensión y su sudor. La cinta es la crónica de una chamba riesgosa: la de un escuadrón que debe desactivar bombas en Iraq, por lo que cada secuencia implica una nueva bomba que hay que desactivar. Esa mecánica va creando una especie de normalidad basada en la tensión y en la espera; en el hecho de que siempre te puede reventar una bomba en la cara.

Bigelow, como ya lo dijimos, filma siempre pegada a sus personajes: la tensión se va creando a partir de los gestos de los personajes, de su sudor, de lo crispada de su mirada o de la suciedad de su piel. Hay un sentido muy físico de la acción y que tiene que ver con los cuerpos de los personajes esperando, sudando, crispándose. Eso convierte a “Zona de miedo” en una película original y atractiva.

“Preciosa”, por otro lado, debe ser la más flojita de las cintas que compiten por la estatuilla dorada de las que he visto. El principal problema de la película es que se encarga de convertir cada una de las complejas situaciones que toca (incesto, pobreza, maltrato) en meras anécdotas, sin nunca dotarlas de verdadera carga dramática. Dos ejemplos: el momento en el cual a la protagonista, Precious, la viola su padre; y el momento en el cual se pelea con su madre después de que esta tira al piso a su nieto, nacido de la violación de su pareja a su hija (advertencia: vean la película de buen humor). Nunca vemos de lleno ninguno de los momentos: ambos son adornados por fantasías de Precious, en las cuales es una diva desfilando por una alfombra roja y va imaginando fotos de su madre y de su hijo juntos y abrazados. El problema está en que ese mecanismo se siente impostado, con una música dulzona que ilustra y machaca lo que ya nos queda claro: la vida de Precious es terrible y sueña con ser otra. El mensaje queda más que recibido, y la manipulación también. Y así podemos citar otros ejemplos (la visita de la trabajadora social a la casa de la protagonista, el momento en el cual Precious conoce a la pareja lesbiana de su profesora y la felicidad de ambas) que se dedican a ilustrar ideas preconcebidas más que a ir creándonos una emoción. “Precious” busca llegar a la academia a partir de emociones prefabricadas, y, tristemente, tan mal no le ha ido. Hay aciertos parciales en la actuaciones (Mo´Nique como la madre está muy bien) y en algunas secuencias (aquellas que tienen que ver con las compañeras de clase de la protagonista) se siente cierto relajo y espontaneidad que el resto de la cinta no tiene.

Dicho esto, llego el momento de jugársela: ¿quién gana el premio más codiciado? Creo que hay dos fuertes competidoras: “Avatar” y “Zona de miedo”, que desplazaron a “Amor sin escalas”, la que era favorita unos meses antes. Una lástima, porque ninguna de las dos me gusta más que la excelente película de Jason Reitman. Si tengo que jugármela, le doy unas fichitas a “Zona de miedo”, aunque “Avatar” es una película importante, de gran producción, de esas que la Academia premia como mejor película gracias al enorme esfuerzo que significó hacerla. Pero si alguna de las dos gana, y a pesar que me parecen buenas películas, me entrará la melancolía que embarga al personaje de George Clooney hacia el final de la ex favorita. Qué hago: mi corazoncito es crema e hincha de “Amor sin escalas”. ¿Y el de ustedes?