Blog

Foto del autor: Rodrigo Bedoya

Rodrigo Bedoya

"Iron Man 2": imposible contarlo todo

“Iron Man 2” decepciona. No tanto por sus actores (impecables todos) sino por los personajes y las situaciones que desarrolla. Porque las desarrolla mal. La película pide a gritos un poco de orden, un poco de concentración, algo que permita unir todos los hilos narrativos que abre.

milojosiron man 2.jpg

Ahora Tony Stark, después de haber reconocido que es Iron Man, debe enfrentarse al ruso Ivan Vantko, quien odia a la familia Stark por la muerte de su padre. Vantko es apoyado por Justin Hammer, un vendedor de armas que quiere derrotar a Tony. Por otro lado, Tony le da a Pepper Pots el control de su compañía, y decide que su nueva asistente sea Nathalie Rushman, una joven con un secreto. Además, Stark se enfrenta al gobierno norteamericano que quiere tener control sobre la tecnología que desarrolló para ser Iron Man, lo que lo enfrenta a su amigo “Rhodey” Rhodes. Y, por si fuera poco, Stark guarda un secreto que lo va torturando.

Todo esto podría haber resultado algo interesante, sin ninguna duda. El problema está en que el Jon Favreau, el director, no sabe jerarquizar: expone todas y cada una de las líneas narrativas de forma ilustrativa, explicándolas. La película busca contarlo todo, lo que hace que la tensión y la aventura se vayan diluyendo en una serie de historias paralelas que van perdiendo fuerza en su intención de explicarlo todo. Mucha explicación, muchas historias, pero sin ninguna fuerza. El que mucho abarca, poco aprieta, dice el refrán. Eso es exactamente lo que ocurre con la cinta.

Se extraña el espíritu más bien festivo y desprejuiciado de la primera parte, que no era una maravilla pero que por lo menos era un film más concentrado, menos preocupado por tratar de explicarlo todo que por crear una película que va directo al grano. Aquí no ocurre eso: todo resulta demasiado verboso, demasiado serio, demasiado disperso. Y, tristemente, por momentos, demasiado aburrido.

Sí, Robert Downie Jr. es un excelente actor. Pero él no puede hacer la película. Es más: creo que cuando no se lo controla, resta más que lo que suma. Y también es cierto que hay algunas escenas de acción interesantes y logradas (la de la carrera de autos), pero son más la excepción que la regla. Lo cual no deja de ser una pena.

Un apunte: después de un tiempo por algunos pequeños cambios personales, volvemos para darle una periodicidad normal al blog. Discupas a todos los seguidores del blog. Ahora prometemeos volver con fuerza.