Una realidad aumentada
Interacción. Esta es la palabra clave en cualquier aplicación de la tecnología que quiera cobrar popularidad en estos momentos. Y aunque pensamos en realidad virtual cuando imaginamos una interacción perfecta con las computadoras, existen otras tecnologías que permiten unir la realidad física con la virtual y que son utilizadas para brindar contenidos adicionales a los usuarios. Una de ellas es la realidad aumentada.
Se trata de elementos creados con programas de computación, que son combinados o superpuestos con el mundo real y en tiempo real. Como suele suceder, no se trata de una tecnología nueva. En 1992 se crea el primer prototipo que utiliza esa tecnología y es Thomas Caudell quien acuña el término.
CÓMO FUNCIONA
Se trata básicamente de señales que cuentan con una impresión particular (en un soporte físico, como un papel). Esta, al ser expuesta a la cámara web de una computadora, genera en esta máquina la aparición de contenido (texto, audio, imágenes) con los que el usuario podrá interactuar.
Todo esto podrá suceder siempre y cuando el usuario se encuentre conectado a Internet en determinada página web. Existe también la posibilidad de que esta realidad aumentada pueda ser percibida por dispositivos móviles (como teléfonos celulares). Para ello, será necesario que el aparato tenga instalada previamente una aplicación que le permita ejecutar la interacción.
USO COMERCIAL
En el Perú esta tecnología se utiliza recién desde hace algunos años. Supermercados Wong, el Banco de Crédito, Coca-Cola y, recientemente, Yell Perú han visto una potencialidad comercial en la realidad aumentada.
“Nosotros lo que buscamos fue generar una experiencia personal fuera de los medios tradicionales. Funciona a través de un código único [un símbolo en forma de L en la etiqueta] que es detectado por una webcam como punto de control. La sensación final es que el usuario se ve en un espejo —que sería la pantalla—, pero rodeado de una serie de elementos virtuales a su alrededor”, explica Sandra Valle, coordinadora de relaciones públicas de Coca-Cola.
En el caso de Yell Perú, ellos vieron las experiencias anteriores en el país y se animaron a ingresar en ese mundo este año, debido al aumento de computadoras en los hogares y de las conexiones de banda ancha.
“Aprovechamos el tiraje que tienen las Páginas Amarillas para llevar a los usuarios contenidos adicionales a los que puede encontrar en nuestra publicación”, explica Eduardo Solís, gerente de Productos Internet en Yell Perú.
Como prueba, la empresa ha decidido empezar con la campaña de información sobre el reciclaje de las guías telefónicas para beneficiar al Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú. Tras terminar con esa iniciativa, el ícono que permanecerá en la guía del 2010 se podrá usar con otros fines, incluso comerciales.
“Aprovechamos un producto que la gente tiene a mano”
Popularizar el uso de estas nuevas tecnologías puede resultar algo costoso, si se incluyen desde la impresión de los símbolos hasta la producción del contenido adicional que se va a mostrar, pasando por los gastos de distribución para llegar a la mayor cantidad de gente.
En el caso de Yell Perú, aprovecharon la gran penetración que tiene su guía telefónica para hacer sus pruebas de realidad aumentada. “Aprovechamos el producto. Usamos una parte reducida —la esquina superior derecha— de un producto que la gente se ha acostumbrado a tener en casa, a mano”, explica Eduardo Solís, gerente de Productos Internet en Yell Perú.
Debido a que la campaña con la que están probando esta tecnología (reciclaje de guías) tiene objetivos sociales, los costos los ha asumido la empresa. “Si en el futuro alguna otra compañía quiere aprovechar el espacio para una campaña con fines comerciales, seguramente que empezaremos a dividir los gastos de producción”, señala Carlos Iván Gonzales, gerente de Producto Editorial en Yell Perú.

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