1 / 8 Los muebles deben tener repisas de 15 mm a 18 mm de espesor, para soportar el peso de los objetos. (Foto: De Egue y Seta)
2 / 8 Puedes retroiluminar las repisas y detalles del mueble. Usa tiras LED con adhesivo. (Foto: Go Modern Furniture)
3 / 8 Este mobiliario es un complemento sobrio del espacio, porque no tiene perillas, posee solo módulos cerrados y es de forma lineal. Ilumínalo con spots dirigibles para darle el máximo protagonismo. (Foto: Plasterlina)
4 / 8 Elige un mueble pintado con poliuretano blanco, para maximizar la iluminación del ambiente. Coloca repisas en la parte superior, a una distancia de 35 cm entre ellas. (Foto: Ikea)
5 / 8 Opta por un centro de entretenimiento que enmarque toda la pared, si se trata de una amplia sala de estar. La base puede tener módulos abiertos para exponer los libros o adornos. (Foto: Plasterlina)
6 / 8 En este espacio, el centro de entretenimiento hace las veces de separador de ambientes. Es una alternativa ideal para espacios pequeños y debe medir como mínimo 40 cm de profundidad. (Foto: Plasterlina)
7 / 8 Utiliza baldosas de concreto y tableros de madera para crear un mueble bajo. Estos se pueden unir con pernos y varillas de metal. (Foto: INT2 Architecture)
8 / 8 Coloca el televisor en la pared con un soporte fijo de metal. (Foto: INT2 Architecture)
Existen distintos factores al momento de escoger un centro de entretenimiento para la sala de estar. Si bien la elección está ligada a la cantidad de equipos que vas a colocar, también es necesario tener en cuenta el tamaño del área, ya que si es un mueble amplio y lo colocas en un espacio pequeño, corres el riesgo de sobrecargar el ambiente.
Cuando se trata de una sala de estar o rincón pequeño, se aconseja un mueble bajo y con módulos sin puertas para disponer los diversos equipos de audio y video. También debe contener cajoneras para guardar los DVD, CD o videojuegos.
Otro factor es el concepto que deseas proyectar con esta pieza. Para saber cómo implementarlo, recorre la galería de la nota.