La primera guitarra que Pedro Suárez-Vértiz obtuvo a sus 16 años la recibió de manos de Víctor Oda. La madre del mítico artista peruano no contaba con el monto para pagarla, pero el señor Oda decidió entregársela. Sin papeles ni compromisos. Hoy, las riendas del negocio musical del señor Oda están a cargo de Érika, su hija, quien ha buscado preservar esa visión tanto fuera como dentro de la organización.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: