
¿Quién se queda en el Perú?
Resumen generado por Inteligencia ArtificialCada vez más jóvenes en Perú sueñan con irse. Lo ves en TikTok, lo escuchas en los pasillos de la universidad, lo sientes cuando alguien dice: “Aquí no hay futuro”. El Perú actual está marcado por inseguridad, corrupción, servicios públicos que no funcionan, políticos que decepcionan. En ese contexto, parece lógico querer huir.
Pero existe la otra cara de la moneda. Algunos, como yo, decidimos quedarnos. No por conformismo ni por falta de oportunidades en el extranjero, sino por convicción. Porque creemos que no todo está perdido y que el cambio también se construye desde dentro.
Este año participé en iniciativas de política juvenil que brinda el Congreso de la República del Perú. Ahí conocí a jóvenes de distintas regiones que no esperan que el cambio venga de afuera. Lo están creando desde dentro: proponiendo leyes, emprendiendo en sus comunidades, defendiendo causas ambientales y educando desde redes sociales. Resistiendo, a su modo.
Y no todos se quedan en Lima. Algunos migran a provincias buscando calidad de vida, conexión con sus raíces o simplemente una nueva forma de construir el país. Según estudios como el de Yamada (2010), la migración interna juvenil no es huida, sino una forma activa de buscar oportunidades y esto es clave para el desarrollo local. Quedarse también puede ser moverse.
Claro, irse no es un error. Pero quedarse tampoco lo es. Apostar por el Perú es una forma de resistencia. Una forma de amar. Y sí, amar al Perú duele. Pero también inspira. Y alguien tiene que quedarse a curar las heridas.

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