El cuerpo humano requiere de diversos nutrientes para funcionar adecuadamente, permitir un mejor desarrollo del metabolismo y asimismo fortalecer el sistema inmune. Al respecto, hoy resulta trascendental hacer mención de aquellas vitaminas cuyas propiedades tienden a generarnos estabilidad tanto física como emocional, y figuran recomendadas por especialistas para un consumo que reduce el cansancio diario brindándote calidad de sueño.
Conforme vamos creciendo, nuestro organismo absorbe alimentos que son necesarios e ideales para mantener una vida equilibrada, pero de manera complementaria, algunas personas deciden experimentar con la ingesta de nutrientes cuya composición forma parte del denominado Complejo B.
Gracias a información compartida por parte del National Institutes of Health (NIH) de Estados Unidos, te contamos que las vitaminas B1, B2, B3, B6, B9, y B12, son aquellas sustancias que nos aporta una gran cantidad de ventajas y beneficios, y una de las más destacadas revela que su consumo reviste de utilidad para combatir la fatiga, debilidad y un cansancio que termina impidiendo el alcance del sueño reparador anhelado tras una larga jornada rutinaria.
Las dificultades para absorber los alimentos que contienen dichos compuestos orgánicos esenciales para nuestro correcto funcionamiento, por ejemplo, pueden generar que termines manifestando síntomas de deficiencia, y eventualmente eviten que descanses la cantidad de horas recomendada, sin embargo, la ingesta de cápsulas ligadas al Complejo B, hoy puede ayudarte a prevenir la anemia megaloblástica que no es más que un trastorno de la sangre producida por la escasez de suficientes glóbulos rojos saludables.
Cabe destacar, según lo refiere el NIH estadounidense, que consumiendo las vitaminas hidrosolubles destacadas líneas arriba, y mediante cápsulas o alimentos, la calidad de tu sueño puede llegar a mejorar con la finalidad de impedir que termines experimentando también alguna de las siguientes señales o indicios negativos:
- Piel pálida
- Palpitaciones
- Pérdida del apetito
- Pérdida de peso
- Infertilidad
- Depresión
- Mala memoria
- Ulceraciones en la boca o lengua
El NIH considera además que los bebés con signos de una deficiencia de la vitamina B12, podrían hasta padecer de retraso en el crecimiento, demoras en alcanzar los hitos característicos del desarrollo, y la propia anemia megaloblástica que asimismo afecta a adultos.
El organismo del ser humano requiere, además de una buena dieta basada en nutrientes y proteínas, que sustancias compuestas por alimentos saludables fortalezcan aún más el sistema inmune, y el Complejo B como tal contribuya a la prevención de la anemia o fatiga crónica, entre otros beneficios.
Complementar una rutina de ejercicios con la dosis perfecta de vitamina B1, B2, B3, B6, B9, y B12, por ejemplo, permitirá que corporalmente tu cuerpo crezca y logre desarrollarse con normalidad a fin de que este grupo de sustancias consoliden necesariamente el funcionamiento celular, crecimiento y el desarrollo normal de la masa corporal.
Disuelto en agua, dicha sustancia catalogada como hidrosoluble constituye una de las fuentes alimenticias más importantes gracias a los comestibles de origen animal que contiene, y repasaremos a continuación:
- Pescado
- Carne
- Aves
- Huevos
- Leche
- Productos lácteos
Con respecto a la vitamina B12 que contiene las mencionadas proteínas de origen animal, resulta importante precisar que si te interesa o necesitas consumirla, los especialistas también te recomiendan la ingesta de cereales fortificados durante el desayuno.
Las comidas diarias en buen estado y saludables, representan un gran estímulo para nuestro organismo, y esto debido a fundamentalmente la presencia de micronutrientes que influyen de manera directa en la memoria, concentración y hasta estado de ánimo de los seres humanos.
Con respecto a la salud del cerebro, la Dra. Isabel Bustamante del Equipo Clínico de ATAM, remarca que dicho órgano vital “representa solo el 2% del peso corporal”, pero consume hasta el 20% de la energía total, y por ello resulta primordial el “suministro constante de oxígeno, glucosa y nutrientes” como las del Complejo B.
Por ejemplo, hoy es clave que podamos consumir alimentos ricos en vitamina B1, B6, B9, y B12 que figuran “directamente involucradas en el metabolismo energético cerebral y en la producción de neurotransmisores como la serotonina, la dopamina y la acetilcolina“, siendo la D aquella sustancia importante para la regulación del crecimiento neuronal, modulación de la inflamación en el sistema nervioso central, entre otros beneficios.
Cabe resaltar que asimismo, y según lo refiere la Dra. Isabel Bustamante del Equipo Clínico de ATAM, los nutrientes esenciales de los grupos E y C, también terminan fortaleciendo la salud cerebral del ser humano gracias a la protección del daño causado por los radicales libres, estrés oxidativo, y prevención del riesgo de enfermedades neurodegenerativas.