

Escucha la noticia
“Volver al futuro” se reestrenó en cines de Perú por todo lo alto
Resumen generado por Inteligencia Artificial
Accede a esta función exclusiva
Resume las noticias y mantente informado sin interrupciones.
Han pasado casi cuatro décadas desde que “Volver al futuro” (“Back to the Future”, 1985) se convirtió en un fenómeno cultural, y sin embargo, verla nuevamente en pantalla grande confirma algo que muchos intuíamos: pocas películas en la historia del cine conservan con tanta frescura, energía y encanto su espíritu original.
El reciente reestreno de la cinta dirigida por Robert Zemeckis en los cines de Perú es mucho más que una simple oportunidad nostálgica; es una celebración del cine en su forma más pura, una invitación a volver a creer en la magia del entretenimiento.
Newsletter Saltar Intro

MIRA: Hasta 57% de dscto. en lo mejor del entretenimiento. Conoce todas las promociones aquí
Un guion que no envejece
El mayor logro de “Volver al futuro” es que, incluso vista con los ojos del 2025, sigue siendo un prodigio narrativo. El guion de Zemeckis y Bob Gale es una maquinaria perfecta donde nada sobra ni falta. Cada línea, cada objeto, cada gesto tiene una razón de ser y se entrelaza con precisión para construir una historia redonda. No importa cuántas veces sepamos lo que viene (la llegada del DeLorean, el icónico relámpago en el reloj de la torre, o el beso entre George y Lorraine), siempre hay una sensación de descubrimiento, de estar presenciando algo genuinamente especial.
Además, la película tiene un ritmo que hoy muchos blockbusters envidiarían. No necesita exceso de efectos digitales ni ediciones vertiginosas: la aventura fluye con naturalidad, equilibrando humor, acción y emoción con una elegancia que sigue siendo ejemplar.
Marty y Doc: una amistad que trasciende el tiempo
Volver a ver a Michael J. Fox y Christopher Lloyd compartir escena es reencontrarse con una de las duplas más queridas del cine. Fox, con su carisma natural y su energía contagiosa, sigue siendo el héroe adolescente ideal: valiente, divertido y lleno de humanidad. Lloyd, por su parte, construye en el Dr. Emmett Brown a un científico excéntrico pero profundamente tierno, un soñador que simboliza la curiosidad sin límites.
Su química es el corazón de la película. En tiempos donde la mayoría de los héroes cinematográficos dependen de CGI o de grandes universos compartidos, “Volver al futuro” demuestra que lo que realmente nos conecta con una historia es la sinceridad emocional entre sus personajes.
Una mirada luminosa al pasado… y al futuro
Parte del encanto del reestreno radica en redescubrir cómo la película aborda el viaje temporal. Cuando Marty viaja de 1985 a 1955, la cinta no se limita a la anécdota del choque generacional: ofrece una reflexión sobre el paso del tiempo, las oportunidades perdidas y la posibilidad de corregir errores. Pero lo hace con un optimismo que hoy se siente casi revolucionario. En lugar de un discurso cínico o melancólico, “Volver al futuro” celebra la capacidad humana de cambiar, de aprender y de construir un mejor mañana.
Verla en pantalla grande, con el público reaccionando al unísono, provoca algo que rara vez ocurre en las salas actuales: una sensación compartida de alegría. Los aplausos al ver despegar el DeLorean o al escuchar “Johnny B. Goode” son prueba de que este clásico no solo sobrevive, sino que sigue inspirando a nuevas generaciones.
MIRA: Conciertos, obras de teatro, circos, cine y más con hasta 50% de dscto. Descubre tus promos
Un clásico que resiste cualquier época
Hay películas que envejecen bien, y hay otras que simplemente no envejecen. “Volver al futuro” pertenece a esta última categoría. Su humor sigue siendo ingenioso, sus efectos prácticos aún sorprenden, y la dirección de Zemeckis mantiene una vitalidad impresionante. El reestreno no solo rescata una obra maestra del cine ochentero; confirma que estamos ante una de las historias más universales jamás contadas.
La cinta habla de la familia, del destino y de la valentía de ser uno mismo, temas que continúan resonando con fuerza. Y más allá de su contexto tecnológico o estético, “Volver al futuro” sigue siendo una oda a la imaginación, un recordatorio de que el cine, como el propio DeLorean, puede transportarnos a cualquier tiempo o lugar si se conduce con corazón.
Un viaje que vale repetir
Salir del cine después de esta función especial deja una sensación muy particular: la de haber viajado de regreso a una época donde las películas hacían soñar sin cinismo, donde la emoción y la aventura bastaban para llenar una sala. “Volver al futuro” no solo resiste el paso del tiempo; lo desafía, lo celebra y lo transforma en un espectáculo eterno.
En una era donde los reestrenos abundan y la nostalgia se ha convertido en moneda corriente, la película de Zemeckis demuestra que algunos viajes valen la pena repetirlos, no por añoranza, sino porque siguen recordándonos lo mejor del cine y de nosotros mismos. Y, al final, esa es quizá la verdadera lección de Marty McFly: el futuro puede cambiar, pero las grandes historias son, siempre, atemporales.
Si quieres ver “Volver al futuro” nuevamente (y con la posibilidad de verla en IMAX) te lo recomendamos ya que está en cines.
Contenido Sugerido
Contenido GEC


Gracias a esta película, el actor Hyun Bin de “Made in Korea” ganó uno de los premios más prestigiosos de Corea del Sur
MAG.
5 series que debes ver en Netflix si te gusta “Mi ídolo”
MAG.
“My Hero Academia” ocupó el puesto #5: los mejores animes del 2025 según IMDb
MAG.
8 anomalías que podrían indicar que 3I/ATLAS no es un cometa natural, según un astrofísico de Harvard
MAG.



