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Ministra Cooper: "Para mí, el problema recién empieza"

La ministra titular del MEF asegura que la implementación del proyecto que reemplazará al Decreto de Urgencia 003 es tan o más difícil que haber conseguido consenso para su aprobación

Claudia Cooper

De acuerdo con Claudia Cooper, es vital que los procuradores cuenten con un sistema de control que verifique la idoneidad de la metodología utilizada para el cálculo de la reparación civil. (Foto: El Comercio)

Por: Gonzalo Carranza y María Rosa Villalobos

A pesar de la inevitable incertidumbre generada a partir del nuevo pedido de vacancia, la titular del ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Claudia Cooper, asegura que el país crecerá 4% este año. Además, asegura que el Proyecto de Ley (P.L.) 2408, que reemplazará al Decreto de Urgencia (D.U.) 003 inicia la discusión sobre la mejora de los controles anticorrupción.

— ¿Por qué el P.L. era tan importante?
La obra pública es un eje fundamental para el desarrollo económico, sobre todo en el corto y mediano plazo. La infraestructura es algo que hace más productivo al país. Esto se ponía en riesgo porque dependía del sector construcción, que tenía un problema sistémico [por el caso Lava Jato y el del ‘club de la construcción’].
Tenemos que hacer algo con la manera en que afrontaremos la corrupción. No creo que este proyecto resuelva el problema, pero por lo menos hemos iniciado una discusión de cómo es que tenemos que lidiar con ese problema en el largo plazo.
Lo que queremos es que las obras que ya se están ejecutando continúen, pero necesitamos tener mejores empresas. Este P.L. atiende las dos cosas.

— El proyecto corrige el D.U. 003 que unánimemente, e incluso con una autocrítica de parte del Ejecutivo, no fue bueno. ¿Qué problemas tuvo?
El principal problema es que se hizo muy rápido. En ese momento enfrentamos el estallido de un proceso de corrupción que tenía años. La prioridad fue luchar contra la corrupción, es decir, que el corrupto no se lleve el dinero. Funcionó también para resolver un problema de parálisis en algunas entidades públicas, que ante el estallido de este problema, no hacían los pagos en obras claves como las carreteras Interoceánicas y Chavimochic. El proyecto dio algún marco legal para que eso ocurriera.
El problema es que no se pudieron habilitar los flujos, no se generó dinero y no se pudo cobrar la reparación civil.

— Uno escucha que los flujos no iban a los proveedores. Sin embargo, ¿con los US$10 millones o menos que están en el fideicomiso no se ahoga a una empresa de esas dimensiones?
Lo que teníamos eran proyectos donde Oderebcht tenía presencia. El D.U. no permitió que la empresa pueda vender sus participaciones. Esperamos que el nuevo proyecto las habilite para tener una mayor reparación civil.

— Más allá del marco legal hay un problema de operatividad en el Estado. La Sunat impone medidas cautelares cuando la política pública busca resguardar los flujos. El procurador cifras exorbitantes de reparación civil cuando lo que se quiere es que el fideicomiso entre en operación. ¿Cómo resolver eso?
Esta ley no va a mejorar todos los problemas del Perú. No es perfecta, pero sirve empezar a discutir la materia más seriamente. Vamos a necesitar expertos para saber qué dirección queremos tomar para regular la corrupción de una manera menos improvisada.
Al margen de un marco legal, la Sunat no puedo esperar a ser el último para cobrar. Lo que dice la ley tributaria es “asegúrate. En el caso que haya una sospecha válida, existe el tema coactivo”.

Así ha funcionado siempre. Esto, repito, en ausencia del problema que hemos tenido ante la falta de una legislación anticorrupción mejor. Sobre todo, que involucre al sector privado. El P.L. busca suplir de manera temporal este problema […] Es simplemente ordenar la retención para evitar que esa sea la causa de la quiebra. Una cosa es que una vez que la empresa quiebre yo cobre, y otra cosa, que yo genere la quiebra.

— El P.L. prohíbe las medidas cautelares. Se entiende que hay cierta coordinación con la Sunat sobre esto.
Acá hay coordinación con todo el mundo.

— Sin embargo, la labor de la Procuraduría queda suelta. Por un lado, con la reparación civil y por el otro, con la colaboración eficaz de personas jurídicas.
Acá casi todo el mundo ha tenido un lugar. El procurador sigue siendo el que determina la reparación civil. Es más, en un momento la demanda era que ni siquiera sea considerado en la ley. Lo que sí tenemos que conseguir es que, al igual que el fiscal y nosotros, tenga algún tipo de rendición de cuentas para saber cómo calcula este monto. Para eso va a necesitar coordinar con el sector correspondiente y el MEF. El procurador tiene que calcular el daño y el juez calculará la capacidad de pago.

— ¿Y en el tema de la colaboración eficaz?
Uno tiene que premiar a quien está voluntariamente tratando de ayudar al sistema. Aquel que busca colaborar es alguien que sí está dispuesto a asumir costos. No podemos hacer que quien se acerca pagarte termine peor que aquel que logra vivir en la oscuridad. Esa es una de las cosas que se ha introducido en el P.L. Las personas consultadas estuvieron de acuerdo.

— ¿Incluyendo al procurador?
Acá nadie ha sido satisfecho totalmente, ni siquiera nosotros. Lo que tenemos es un contrato político-social […] Lo que hemos conseguido es el mayor contrato posible.

— El hecho de que la ley aprobada no es perfecta genera el riesgo de que el Congreso busque hacerle modificaciones como sucedió con el D.U. 003. ¿Cómo hacer este proceso más ordenado?
Para mí el problema recién empieza porque ahora hay que hacer que esto funcione. Las leyes no resuelven los problemas. La implementación es tan o más difícil que haber conseguido el acuerdo. Lo que vamos a hacer para garantizar [su buen funcionamiento] es seguirla muy de cerca. La mejor manera de combatir el riesgo de tener cambios es que funcione. Vamos a proponer los cambios que se tengan que proponer. La parte más difícil está todavía por venir.

— En los últimos días de debate se sintió en el Ejecutivo cada vez más perentorio e incluso en la primera ministra, un tono confrontacional. ¿Creen que esto les sirvió como estrategia para que el Congreso tomara en cuenta la importancia y la urgencia de este tema?
El tema se fue trabajando desde el inicio. Vi una voluntad del Congreso, especialmente de los integrantes de la de comisión de Economía y también de Fuerza Popular, para sacar esto adelante. En el tramo final puede haber habido [confrontación], pero no ha habido una confrontación tan grande. Es más, han aportado temas que no estaban en el P.L. original que son absolutamente relevantes. La relación Congreso –Ejecutivo en esto no ha sido para nada mala.

— No hubo un tono amistoso tampoco. ¿"Ajustaron" hasta el último minuto?
Todos hemos ajustado. Acá nadie ha salido absolutamente feliz […] ¿Cuándo hemos tenido un Congreso amistoso? Todos somos responsables de esto. Todos quieren asegurarse de que funcione. Que se pare la economía porque dejamos crecer a la corrupción es algo que ya nos ha pasado dos veces. No puede volver a suceder.

— Una de las críticas que les hizo el Congreso es que presentaron el P.L. tarde.
El D.U. 003 se presentó en febrero del año pasado. El Legislativo tomó la iniciativa de corregirlo dos veces. Lo observamos porque para nosotros sí paralizaba la economía. Hasta ese momento no existía el tema del ‘club de la construcción’. Nuestra respuesta se entregó el 18 de diciembre. A partir de allí, el Congreso funcionó hasta el 12 de enero, pero no se pronunció. Ambos [poderes hemos] tenido una papa caliente. Como todo en la vida, se resuelve siempre al final. Hay una adrenalina que se genera cuando vencen los plazos que opera en todo el mundo. No es verdad que el P.L se haya hecho al último. El Congreso y el Ejecutivo hemos venido trabajando en el tema todo el año.

— El texto sustitutorio y el proyecto original tienen cambios significativos.
En enero apareció el tema del ‘club de la construcción’ que hubo que incorporar. Aquí los tiempos estuvieron cortos para todos.

— El P.L. tiene más de 60 modificaciones. ¿Alguno de estos les preocupa?
La norma tiene pesos y contrapesos. Con el P.L se va a ralentizar [el crecimiento], sí, pero tenemos que llegar a un equilibrio. Nos va a costar en crecimiento lo que tenemos que invertir para tratar de frenar la corrupción. Gratis no sale. Eso ya nos ha pasado, hemos crecido muy rápido y la corrupción nos ha parado en seco. Es preferible tener un crecimiento más bajo pero estable.

— Otra de las críticas al proyecto es que quien queda libre de polvo y paja.
Me parece una de las bondades de lo que se ha planteado. Tenemos que cambiar de actores. Uno de los principales problemas que teníamos era que cualquier constructor de talla mundial venía al Perú y no ganaba nada. Aquellas empresas que son muy eficientes sobrevivirán porque podrán pagar el nuevo costo. Las que no, tendrán que vender. Necesitamos más competencia global.

— Otro de los puntos que generó debate fue el cambio de la responsabilidad solidaria a la mancomunada. ¿Se quedan tranquilos con esto?
Estamos tranquilos con la norma en general. Nos hemos puesto de acuerdo, para mí esa es la mayor tranquilidad.

— Mucha gente considera que esta norma y el decreto anterior son inconstitucionales en la medida que involucran a consorciadas e investigadas que no tienen demostrada ninguna culpabilidad y aun así tienen que anticiparse a sanciones con impactos en sus flujos económicos y financieros. ¿Les preocupa que esto pueda llegar a instancias judiciales?
Acá hemos tenido que escoger el menor mal. Tenemos mucho que hacer en el Poder Judicial y en el mismo sistema anticorrupción. Si tuviéramos un sistema judicial, una procuraduría e instituciones en general que funcionaran, no necesitaríamos de un D.U. ni de nada. Esto es una especie de contrato social para evitar los daños de corto plazo que generarían sistemas que no tienen todavía la institucionalidad que se requiere tener.

— ¿Cuál es el impacto que tendrá la norma para los ciudadanos?
La parte complicada de la norma es que es más preventiva que resolutiva […] Es como un seguro. Lo pagas pero no lo usas hasta que ocurre el accidente. Queremos ver a la obra pública creciendo fuerte y la gente viendo que se reconstruye su carretera, que se atiende mejor en el hospital, que el colegio sí ha sido reparado. Queremos seguir creciendo a doble dígito en inversión pública, que ha venido bien en febrero y esperamos que continúe en marzo.

— Las cifras de enero y febrero son buenas. Sin embargo, la base estadística del año pasado claramente ayudaba y no son meses que reflejen lo que vaya a pasar en el año. Normalmente, el último trimestre es el que mueve la aguja. ¿Cómo ven esta situación?
La inversión pública viene creciendo más o menos desde agosto, con un pequeño bache en diciembre. Las Obras por Impuestos (OxI) también han ido bien y la reconstrucción ha empezado. Ahora tenemos una mejor administración del banco de proyectos. Necesitamos poner el dinero en aquellas obras que están listas para ejecutarse. Eso era lo que no había.

— El Gobierno Nacional y los Gobiernos Locales están más o menos en los niveles esperados. Los Gobiernos Regionales, sin embargo, están en un 1% contando actividades y proyectos. ¿Cómo van a despertar la reconstrucción en ese actor?
Piura se ha llevado los proyectos más complejos que demoran un poco más de tiempo en hacerse. Uno dice “quiero gastar ya”, pero a veces es mejor demorarse para tener el proyecto entero y no fraccionado. Ahora estuve en Piura, y vi una calle que estaba refaccionada parcialmente. Otra vez, es el mundo de los equilibrios. Tengo que tener en cuenta la ansiedad de la población, pero también tengo que cuidar el mediano plazo.

— Mencionó un bache de la inversión pública en diciembre. No quiso decir la causa pero todos sabemos que fue el debate de la vacancia, que probablemente venga de nuevo en un par de semanas. ¿Tienen eso incorporado a los cálculos estimados de la inversión pública para marzo y abril?
Lo tratamos como un tema contingente. Obviamente la incertidumbre no es buena para la economía. Las decisiones de largo plazo se toman con alguna claridad. Tenemos una economía muy sólida. Creceríamos muy rápido si no fuéramos tan autodestructivos en los temas institucionales.

— ¿Se podría haber avanzado en un esquema donde el funcionario no tenga este miedo de avanzar o a firmar, más allá del debate sobre quien ocupa la presidencia?
Es parte de lo que tenemos que resolver. Hoy el castigo de la corrupción tiene su costo. Tenemos que castigar, pero no acusar a todo el mundo injustamente. Mientras eso sea más fuerte, menos rápido vamos a poder crecer.

— El Banco Central de Reserva (BCR) bajó su tasa de referencia. Eso es como echarle gasolina a la Economía. Uno podría interpretar que no tienen la seguridad de que la gasolina del gasto público del MEF vaya a funcionar como se espera. Si ustedes creen que sí funcionará, un problema que nadie estaría viendo es que se recaliente la economía.
Lo ajustaremos. Lo veo súper positivo. Tenemos una visión común. Saludo la medida.

— Otra preocupación es el tema de los ingresos fiscales. Se ha tomado una medida en el tema de pagos adelantados del IGV que ha sido criticada por el sector empresarial. ¿Están mejorando los ingresos? ¿Esta medida va a mover la aguja?
Están mejorando los ingresos, sí, pero no quiero ser tan optimista en el asunto porque tenemos mucho todavía que mejorar. Tenemos que regresar a la consolidación fiscal el próximo año. Ya se nos acabó la posibilidad de ampliar el déficit. Los ingresos vienen crecimiento muy bien, pero tienen que incrementarse. Una de nuestras prioridades es conseguir una mayor recaudación. A nadie le va a gustar que los pongas en otra situación de responsabilidad tributaria. De que van a haber quejas, van a haber.

— La medida de pagos adelantados afecta más a quienes siempre pagan.
No necesariamente. Nosotros hemos hecho medidas tributarias que afectan a las medianas y pequeñas empresas. Hemos bajado el Impuesto a la Renta (IR) de 30 a 10. Tenemos que conseguir que la cadena de valor sea toda formal tributariamente hablando. La Sunat ha ido y tratado de entender la problemática de esos sectores y ha tratado de ajustar la norma para que sea lo menos dañina posible. Los impuestos en general son distorsionadores. La idea es que sean lo menos distorsionadores posible. Necesitamos dar claridad en la trayectoria fiscal. Nos hemos mal acostumbrado: 15 años de incremento de gasto continuo o porque teníamos una situación de ingresos tributarios por los ‘commodities’ muy favorables, o porque nos gastamos los ahorros. Hoy las dos cosas se acabaron. Necesitamos un contrato político y social para decir cuál es el modelo tributario que queremos. Eso lo tenemos que trabajar con el Congreso.

— Algo que se había avanzado era el marco de Asociaciones Público – Privadas (APP). Sin embargo, el ministro Bruno Giuffra dijo que Chinchero va como obra pública. ¿Hay un resquebrajamiento del modelo de APP?
Tiene que ser mejorado. El cofinanciamiento de las APP era demasiado alto. Tenemos que cerrar la brecha de infraestructura. Lo mejor es avanzar de a pocos, por proyectos que podemos cumplir. Cuando se empiecen a dar las señales al sector privado de que sí cumplen los compromisos, se va a tener un cofinanciamiento privado mayor y en ese momento sí podremos ser ambiciosos en el tema de APP. Hoy todos los contratos están parados porque tenían un problema de corrupción en marcha o porque eran contratos en los que el Estado se comprometió a dar cosas que no pudo dar. Así, lo proyectos salen carísimos. Ya hemos comenzado a trabajar en esto.

— En el caso concreto de Chinchero, ¿ha habido coordinación con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) antes de que se anuncie esta decisión?
Este es un tema que está en la cancha del MTC. Aún no ha llegado acá, pero es un tema que sí hemos conversamos. Es un proyecto de altímisma tecnología y tenemos que ver como lo vamos a hacer lo más eficiente posible. En lo que sí estamos de acuerdo todos es que Cusco necesita un aeropuerto. Hay que hacerlo rápido y bien.

— ¿Pero va a haber caja?
Se repriorizará.

— Hablando de prioridades, cuando comenzó esta gestión un tema que tenía mucho ímpetu era la agenda de competitividad y formalización. Pareciera que esta agenda está olvidada.
No es que ha quedado olvidada. En el tema de competitividad tenemos un foco sectorial importante. Hemos hecho mucho en comercio exterior. Hay récord de exportaciones no tradicionales. Eso es una combinación entre los buenos vientos internacionales y lo que está haciendo este Estado para correr esa ola. Por otro lado, estamos trabajando en el tema forestal y acuícola. En el tema forestal tenemos que poner mucho más empuje. La inversión en este sector está moviéndose bastante bien y tenemos que ver como arreglamos el tema institucional para que explote y sea tan bueno como el agroindustrial, que es nuestro éxito en competitividad en los últimos años.

— Decía que la agenda estaba parada porque no hay un director nombrado en este Consejo de Competitividad desde que comenzó el Gobierno.
Esa es una de las cosas que esta incertidumbre política genera. Es muy difícil comprometer a alguien si no sabemos qué va a pasar.

— ¿Un debate como el que estamos teniendo con el de la Remuneración Mínima Vital (RMV) alienta la formalización?
No sé si la alienta o desalienta. Hay que reducir los costos salariales, pero lo más importante es hacer que las empresas sean más productivas. Se pierde el foco cuando entramos solamente en la discusión del tema laboral. Tenemos que conseguir que las empresas contraten a los mejores trabajadores. Existe un proyecto en el Congreso que vamos a volver a impulsar lo más rápido posible. Aquella empresa que invierte en un activo fijo para poder crecer va a tener la devolución de su IGV. Esta medida tiene costo fiscal bajo, pero genera un incentivo enorme para comprar un activo fijo de manera formal. También hay que hacer una capacitación muy fuerte. Eso lo estamos trabajando con el ministerio de la Producción.
Nunca he estado en contra de aumentar RMV. Todos los gobiernos han aumentado el sueldo mínimo.

— La siguiente reunión del Consejo Nacional del Trabajo (CNT) es la próxima semana. Se habla de un aumento de S/40. ¿Estamos en capacidad de hacerlo?
Esto es un tema que está en el CNT, en el Ministerio de Trabajo. Nosotros nos vamos a avocar a generar una mayor productividad.

— Había mucha expectativa con respecto a los costos financieros para las medianas y pequeñas empresas. Se esperaba que se empujaran reformas del mercado de capitales y el ‘factoring’. Lo que uno recibe cuando conversa con actores de esos sectores es que eso ha quedado un poco parado por resolver lo urgente.
Eso no me parece, porque hemos avanzando un montón. Otra vez, te tienes que posicionar para correr la ola. La normativa ha sido cambiada muy de cerca con el sector privado. El ‘factoring’ viene creciendo bien. Además, tenemos un mercado de capitales ávido de productos.

Tanto en el tema inmobiliario como en el de las pequeñas y medianas empresas hay espacio para bajar la tasa de interés. Los dos sectores vienen bien.

— ¿El informe de la Comisión de Protección Social está en su cajón o se está trabajando?
No es la prioridad ahorita, pero sí tenemos al equipo trabajando. Hemos conversado con el ministro de Salud porque hay temas que han salido que son valiosos. Lo mismo con el seguro de desempleo y las pensiones. Son cosas que vamos a comenzar a trabajar. Lo anunciaremos de manera progresiva.

— La regla fiscal con las cifras preliminares el año pasado se violó. ¿Ha generado algún tipo de preocupación en los mercados financieros?
Este país tiene una credibilidad enorme en ese tema. Sin embargo, sí es una preocupación el crecimiento del gasto. Tenemos que incrementar los ingresos y mejorar la calidad del gasto público. Eso es algo que seguramente voy a hacer más explícito en los próximos días. ¿A qué ritmo podríamos crecer? Eso es otro tema. Sin duda, creceríamos mucho más si no tuviéramos problemas [políticos].

— Con la incertidumbre del D.U. 003, el proyecto de ley y ahora la vacancia, ¿siguen siendo las metas del MEF las que se plantearon el año pasado?
Sí, seguimos con nuestro 4% [para el 2018]. Tenemos que ser optimistas, esa es la clave para que nos vaya bien.

— Si en dos o tres semanas los votos en el Congreso deciden que esto se revuelva con una vacancia, ¿usted estaría dispuesta a seguir en el MEF?
Creo que hay un presidente al que se le ha elegido por cinco años. No puede ser que no podamos mantener un voto popular por causas que no son tan contundentes. El precedente es muy malo.

— No ha respondido la pregunta.
No me he puesto en esa situación todavía. Creo que no va a ocurrir.

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