
Escucha la noticia
Entre la ceguera y la lucidez: el Perú según Saramago
Resumen generado por Inteligencia Artificial
Accede a esta función exclusiva
Resume las noticias y mantente informado sin interrupciones.
En 1995, en “Ensayo sobre la ceguera”, José Saramago nos recordó que, a veces, no es la vista lo que se pierde, sino la capacidad de ver. Y que la ceguera no siempre es física: puede ser social, institucional o moral. En el Perú, avanzamos en cifras de crecimiento económico, la inflación permanece contenida, la pobreza se ha reducido ligeramente… pero seguimos sin ver, con claridad suficiente, las vulnerabilidades profundas que nos atraviesan.
El Índice de Resiliencia País muestra que solo el 6% de los peruanos tiene una alta capacidad de anticiparse, protegerse y recuperarse ante una crisis. Dos de cada tres personas, no cuentan con ahorros disponibles, y más del 50% enfrentaría una emergencia con mecanismos informales. Esa resiliencia espontánea y admirable del peruano —la de resistir, adaptarse y seguir adelante— no puede ni debe depender solo del instinto o del sacrificio individual. Requiere herramientas. Requiere visión.
Newsletter exclusivo para suscriptores

Ampliar el acceso al sistema financiero, fomentar una cultura de prevención desde la educación, promover el ahorro, asegurar mecanismos de protección sostenibles: todo esto no es solo inclusión, es estrategia país. Es pasar de resistir por necesidad a protegernos por decisión. Y, sobre todo, es apostar por una sociedad que no solo sobrevive y se recupera de las adversidades, sino que proyecta su futuro con confianza.
En un país donde la coyuntura suele imponerse al horizonte, pensar en el largo plazo es, en sí mismo, un acto de liderazgo. Desde lo público, lo privado o lo personal, la verdadera resiliencia se pone a prueba cuando el ruido de lo inmediato amenaza con desenfocarnos. Resistir, sí. Pero también anticipar. Prepararnos.
Años después, en “Ensayo sobre la lucidez”, Saramago sugirió que quizá la verdadera lucidez no está en tener todas las respuestas a estos retos, sino en atrevernos —como ciudadanos— a votar y elegir con claridad, con responsabilidad y con esperanza, aun cuando el contexto nos invite a lo contrario.

:quality(75)/s3.amazonaws.com/arc-authors/elcomercio/681e31e2-b233-4fdf-b4d7-30d14bc3a3c8.jpg)









