No es un secreto para nadie que Petro-Perú no está ni ha estado en los últimos años en su mejor momento. Con pérdidas de US$742 millones el año pasado y una pérdida de US$111 millones en el primer trimestre del 2025, ¡cómo podría estarlo! Aunque sus directivos traten de soslayar la precaria situación financiera de la estatal, los números hablan por sí solos, y la promesa de que el próximo año será mejor se diluye en la pregunta: ¿puede estar peor? Quien piense que sí es un pesimista a ojos de la actual administración de Petro-Perú.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: