Por Jorge Paredes Laos

A diez minutos de la plaza mayor de Caraz, en Áncash, frente a la majestuosa Cordillera Blanca, se levantan diversos montículos prehispánicos que contienen restos muy antiguos conocidos con el nombre de Tumshukayko, los cuales fueron registrados en el siglo XIX por Antonio Raimondi. Desde hace cuatro años, una misión ítalo-peruana, dirigida por las arqueólogas Carolina Orsini y Elisa Benozzi, viene realizando excavaciones en el lugar y ha ido desenterrando construcciones prehispánicas que van desde el período intermedio tardío hasta épocas mucho más antiguas que demuestran una ocupación del sitio desde aproximadamente 5.000 años.