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Nicomedes Santa Cruz, el señor de la décima
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Su voz resonaba con estentórea alegría. Era mitad de la década de 1970 y Nicomedes Santa Cruz, la piel oscura, los bigotes enormes y la amplia sonrisa, era ya una figura en la televisión peruana de entonces. Sus presentaciones cautivaban, sobre todo, por sus chispeantes o reflexivas décimas. En una ocasión, antes de presentar a la agrupación Perú Negro, recitó: “De África llegó mi abuela / vestida de caracoles, / la trajeron lo’españoles / en un barco carabela, / la carimba fue su cruz. / Y en América del Sur / al golpe de sus dolores / dieron los negros tambores / ritmos de la esclavitud”. Era su sello de identidad, su declaración de pertenencia a una cultura que él había decidido investigar, rescatar y difundir.
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Nacido el 4 de junio de 1925, al interior de una extensa familia afrodescendiente (era el noveno de diez hermanos), Nicomedes experimentó ese legado desde pequeño, influido por la vocación de dramaturgo de su padre, quien llegó a estrenar con cierto éxito tres piezas teatrales entre 1908 y 1912, y sobre todo a partir de los cantos, bailes y décimas que escuchaba recitar a su madre y a otros familiares en el barrio de Sebastián Barranca, en La Victoria, donde vivió hasta los ocho años, y luego en la Hacienda Lobatón, en Lince.
Pero quizás Nicomedes hubiera sido solo un esforzado herrero si alrededor de los 24 años no hubiera conocido al gran Porfirio Vásquez, ese gran guitarrista y decimista. Cuenta su sobrino Octavio Santa Cruz en Mi tío Nicomedes, que ese encuentro fue como una epifanía. Tanto así que ese mismo día, Nicomedes escribió una décima en honor a ‘don Porfi’, cuya glosa inicial es elocuente: “Criollo, no: ¡Criollazo! / Canta en el tono que rasques. / Le llaman «El Amigazo», / Su nombre: Porfirio Vásquez”. Ese sería el inicio de una prolífica carrera como decimista que, entre las décadas de 1950 y 1970, lo situaron entre la cultura popular y la academia, con libros como Décimas (1959), Cumanana (1964), Canto a mi Perú (1966), Décimas y poemas. Antología (1971) y La décima en el Perú (1982), su gran aporte a la historia de este género en el país.
La evolución de sus décimas
“Desde hace tiempo tenía la ilusión de recuperar la obra de Nicomedes a nivel editorial hasta que hace año y medio el editor Dante Trujillo me pidió que, finalmente, lleváramos a cabo ese viejo sueño, con el Fondo de Cultura Económica”, dice el investigador y editor Luis Rodríguez Pastor, al anunciar la publicación de De ser como soy me alegro, que celebra el centenario de Nicomedes con una antología de sus décimas y poemas.

“Hemos realizado una propuesta editorial que reúne 150 décimas y poemas escritos entre 1949 y 1974 que es, básicamente, el periodo en el que Nicomedes escribe la mayor parte de su obra poética —precisa Rodríguez Pastor—. Esta publicación recupera poemas publicados en sus libros emblemáticos, pero también recoge contenidos que nunca han sido previamente reproducidos en un libro, y que hemos rescatado de periódicos y revistas”.
Un trabajo que ha sido especialmente emotivo para Pedro Santa Cruz, hijo mayor de Nicomedes, quien desde España ha colaborado intensamente en el proyecto. “Ver sus textos a la distancia, después de muchos años, me ha emocinado muchísimo —cuenta— por lo que este libro ha sido muy especial para mí. Pensar, por ejemplo, en los momentos en que estos poemas fueron escritos. De pronto te paras y dices: ‘cuando escribió esta décima tenía la edad que yo tengo ahora; o cuando escribió esta otra yo era todavía pequeño y es posible que lo haya visto en su habitación escribiendo la décima que estoy leyendo ahora’. En algumos momentos terminaba emocionalmente agotado, pues eran muchos, muchos recuerdos”.
Tanto Rodríguez Pastor como Santa Cruz destacan el orden cronológico en que han sido organizadas las décimas. Para mayor precisión, a través de un enlace QR impreso en el libro se pueden revisar las fichas técnicas y las diversas versiones de algunas de ellas. Esto permitirá conocer la evolución de los temas y estilos de Nicomedes. La décima que más escribió fue la de pie forzado, una composición de herencia española a la que le dio “otro vuelo con una versatilidad y riqueza que hasta entonces no había tenido”, como dice Rodríguez Pastor. “La décima para él fue algo fundamental, y desde 1961, él pedía que se hiciera un trabajo de recopilación para que este género no se perdiera, algo que él terminó haciendo en 1982”, complementa Pedro Santa Cruz.
La investigación
Por eso, la otra gran novedad del centenario es la reedición de La décima en el Perú (Instituto de Estudios Peruanos), el gran trabajo de investigación de Nicomedes que ahora cuenta con una introducción de los historiadores Maribel Arrelucea y Jesús Cosamalón. “La idea fue conectar al personaje con el presente —dice Arrelucea—, por eso la introducción se dividió en dos partes. La primera es explicar a las nuevas generaciones quién fue Nicomedes Santa Cruz, su trayectoria artística, académica, su labor como activista de la negritud y la descolonización de África y como investigador del folclor afroperuano junto con su hermana Victoria; y en la segunda es cómo articulamos todo eso con la actualidad, con el movimiento afro que en las últimas décadas ha ido ganando espacios y derechos que antes no tenía”.

Para ella resultó crucial la presencia de Nicomedes en los textos escolares de los años 70. “Nosotros crecimos leyendo ‘A cocachos aprendí’ o ‘Cómo has cambiado, pelona’ —dice—, que eran décimas que se recitaban en las actuaciones escolares y eso permitió masificar su figura”. Para la historiadora, la reedición de La décima en el Perú es una forma de traer a Nicomedes del exilio, pues este vivió sus últimos años en España, donde murió en febrero de 1992.
En ese contexto, ha sido importante el trabajo desarrollado por Pedro Santa Cruz en la construcción de un completísimo portal web dedicado a la obra y memoria de su padre. “El portal buscaba reunir la información dispersa de Nicomedes —cuenta—, pero empezó a crecer y a tener vida propia, sobre todo a partir de consultas y aportes que recibía de diversas partes del mundo. Ahora puedo decir que yo he crecido con esta página y a través de ella he podido conocer mucho más a mi padre”.
Pedro, quien radica desde 1980 en España, volverá a Lima para presentar De ser como soy me alegro y La décima en el Perú, dos libros que recuerdan a ese inmenso personaje que fue Nicomedes, a ese cultor de décimas y del arte afroperuano, quien, con picardía, solía recitar: “Soy un negro sabrosón / del cielo favorecido. / Tengo dulce el corazón / porque criollo he nacido”.
El libro De ser como soy me alegro se presentará el lunes 2 de junio (7:30 p.m.) en la librería Blanca Varela, del Fondo de Cultura Económica (Berlín 238, Miraflores), con la participación de Susana Baca, Pedro Santa Cruz, Luis Rodríguez Pastor. La Décima en el Perú se presentará el martes 3 de junio (6:00 p.m.), en la Librería El Virrey (Bolognesi 510, Miraflores) con la presencia de Maribel Arrelucea, Pedro Santa Cruz y Luis Rodríguez Pastor.










