Discoteca Aura sobre agresión: "No podemos retener a nadie"
Discoteca Aura sobre agresión: "No podemos retener a nadie"
Redacción EC

GUSTAVO KANASHIRO FONKEN /

Hace una semana, Nahel Michel Tubbeh Irazola (26) estaba festejando su cumpleaños con la confianza de que en una de las discotecas más exclusivas de Miraflores podría pasar una velada tranquila. Esa noche, él fue agredido por varios sujetos que le dejaron un profundo corte en el rostro y poco pudo hacer el personal del local para ayudarlo.

"En las imágenes de la cámara de seguridad se puede ver que lo único que hizo el personal de la discoteca fue expulsar a los agresores y que el agredido fue acompañado hasta el tópico. Nadie hizo nada, a pesar de que habían policías al otro lado de la puerta de la discoteca", dijo a El Comercio el abogado de Nahel, Alberto Kouri.

Ante las severas heridas que sufrió el joven dentro de la discoteca Aura, en Larcomar, queda preguntar si es que los protocolos de seguridad pudieron haber hecho algo más para evitar una pelea de este tipo o para facilitarle la labor a la justicia, ya que hasta ahora no se ha identificado a ninguna persona del grupo de agresores y mucho menos a quien rompió una jarra de vidrio en el rostro de Nahel.

"A través de las versiones del agredido y los testigos se puede llegar a que la 33 Fiscalía Penal Provincial determine una autoridad por omisión ya que quienes cumplen el papel de garantes protectores, en este caso Larcomar y Aura, no cumplieron su papel", añadió Kouri.

MANOS ATADAS

Según Javier Menacho, gerente general de United Disco S.A., ningún personal de seguridad civil en ningún local puede retener a un cliente. "No tenemos la potestad para retener a nadie y desconocemos quiénes fueron las cinco personas que expulsamos del lugar por la agresión", señaló a El Comercio, tras detallar que su personal podría incluso ser denunciado por secuestro por obstaculizar la huida de los implicados.

En el video de seguridad también se puede ver a uno de los policías que estaba en Larcomar y que vio cómo los de seguridad expulsaban a la fuerza a los sujetos violentos. A pesar de esto, el agente no hizo nada por siquiera identificarlos. "Era un policía que estaba trabajando en su hora de franco sin armas. Más que nada su presencia es para disuadir y, como él no vio exactamente lo que ocurrió, no podía actuar de oficio", detalló Menacho.

Al final, lo que hicieron los vigilantes luego de que comenzó la gresca fue lo mismo que hacen todos los locales de diversión nocturnos: expulsar a los sujetos violentos para evitar que la pelea involucre a más personas.

¿DONDE QUEDA NAHEL?

La disuasión sirvió para evitar que los sujetos se ensañaran con otra persona. Sin embargo, el daño en el rostro del joven que acababa de cumplir 26 años ya estaba hecho y los administradores de Aura recién se percataron de la gravedad del hecho cuando los agresores ya estaban fuera del centro comercial, lejos de su alcance.

Menacho confirmó que la empresa aseguradora con la que trabaja Aura está evaluando el caso y que se mantiene en constante contacto con los abogados de la familia Tubbeh Irazola. Mientras tanto, la policía está trabajando con los videos de seguridad de la discoteca y Larcomar, aunque su calidad es insuficiente para identificar claramente a los implicados.

"Nahel quiere decirle a sus agresores que no tiene nada personal en contra de ellos. Es más, si el que lo hirió viene y le pide perdón, él lo va a aceptar", detalla Kouri. Sin embargo, este proceso personal va por una cuerda separada al judicial. Por lesiones graves, el sujeto que le produjo las lesiones en la cara podría recibir una condena entre cuatro y ocho años de prisión, según el Código Penal.