Por Milagros Asto Sánchez

En alguna parte de nuestro celular –escondido entre redes sociales y aplicaciones que nos resuelven la vida– hay un número que nos indica cuántas horas al día pasamos frente a esa pequeña pantalla que a veces parece casi tan indispensable como una extremidad. Es un indicador útil para quien empieza a preguntarse si el tiempo que usa su ‘smartphone’ podría ser perjudicial, una preocupación creciente que está llevando a usuarios en varias partes del mundo a tomar medidas cada vez más drásticas.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: