El gobierno francés prohibió el domingo la venta y el uso de morteros pirotécnicos durante la fiesta nacional del 14 de julio, debido al uso contra las fuerzas de seguridad en los recientes episodios de violencia urbana en el país.
Estos fuegos artificiales, generalmente de venta libre, son a veces usados durante los enfrentamientos con la policía.
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Se utilizaron masivamente durante las seis noches de disturbios que sacudieron el país tras la muerte, el 27 de junio, de Nahel, de 17 años, a quien un policía disparó a quemarropa durante un control de tráfico cerca de París.
Ante el temor de un nuevo estallido de violencia durante la fiesta nacional, el gobierno publicó un decreto que prohíbe su venta el 14 y 15 de julio.
“Con el fin de prevenir los riesgos de desórdenes públicos graves durante las festividades del 14 de julio, la venta, el porte, el transporte y la utilización de artículos pirotécnicos y fuegos artificiales quedan prohibidos en toda Francia hasta el 15 de julio inclusive”, reza el decreto.
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Esta prohibición no se aplica a los profesionales autorizados ni a las localidades que organicen espectáculos pirotécnicos con motivo de las fiestas, añade.
Además de la prohibición de artículos pirotécnicos, la primera ministra, Elisabeth Borne, anunció el despliegue “masivo” de medios de seguridad para la ocasión.
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