:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/73SWXXAYUBE3JEY32M6F6LUNWU.jpg)
1 / 9 En la nueva normalidad que comienza a experimentarse en Río de Janeiro hay espacio para los amantes de la galaxia que, vestidos de astronautas, aprovechan de paseos diarios a orillas de las más icónicas playas de Brasil. (EFE/Antonio Lacerda).

2 / 9 El contador brasileño Tercio Galdino, de 66 años, y su esposa, Alicea Galdino, caminan por la playa de Leme con trajes protectores para evitar la contaminación del nuevo coronavirus. (EFE/Antonio Lacerda).

3 / 9 Tercio que tiene una enfermedad pulmonar crónica, hizo en casa los cascos igual a los de los astronautas y los trajes son iguales a los de los profesionales de la salud. (EFE/Antonio Lacerda).

4 / 9 “Lo ideé porque soy del grupo de riesgo y, además, tengo un problema en un pulmón. Entonces la COVID-19 para mí es fulminante. Durante el período de cuarentena, y tras 30 días si hacer nada en casa, comencé a pensar en una forma de salir para ver a los amigos y hacer una caminata”, afirmó el jubilado. (EFE/Antonio Lacerda).

5 / 9 Aseguró que la idea de diseñar los trajes de astronauta la tuvo un día que estaba viendo un noticiero de televisión y apareció un médico que, tras 40 días sin poder ver la familia, decidió vestir un disfraz de dinosaurio para acercarse a los hijos. (EFE/Antonio Lacerda).

6 / 9 Los enterizos de color blanco que viste la pareja están adornados con banderas de Brasil y, por supuesto, con el logo de la NASA. (EFE/Antonio Lacerda).

7 / 9 Los tapabocas, aparentemente innecesarios, pero de obligatorio uso en las calles de Río, hacen parte fundamental del atuendo de la original pareja durante sus paseos diarios. (EFE/Antonio Lacerda).

8 / 9 Según el creador, lo único que incomoda es el casco cuando hace mucho calor. (EFE/Antonio Lacerda).

9 / 9 El jubilado dijo que la primera vez que salieron fue el 15 de julio y exhibieron el atuendo en la playa de Urca, una de las más pequeñas de Río de Janeiro, ante el temor de que fueran mal recibidos. (EFE/Antonio Lacerda).



:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/73SWXXAYUBE3JEY32M6F6LUNWU.jpg)

:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/ZZWHQVXC3FH4XF6KVI6HLAVKDI.jpg)
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/SKQCVBCZJ5CIPEZUCTPOY4SKHA.jpg)
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/DSEBXJ7GDZHQZNGUXWOPBRPZJY.jpg)
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/4Q4ADZYAIRBBHPIEUGMYKC2E4Q.jpg)
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/R4ZSFIUVFJBLPH3ZCDK3ZQ6YQA.jpg)
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/34WMDSR6LZFUBLAKHIRLZISX7I.jpg)
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/EOPDAKBX55EU7BDXVINHSCDQ4Y.jpg)
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/VIKWONBN3REBJJANBU5MEOEMEA.jpg)










