
El reciente Nobel de Economía del 2023, Claudia Goldin, en un exhaustivo estudio ha mostrado que, para la mujer, el matrimonio y la maternidad penalizan sus ingresos y oportunidades educativas y laborales, algo que no sucede al varón. En todas partes del mundo, la suma del trabajo (remunerado y no remunerado) de la mujer es mayor que la del hombre: en el Perú es casi 13 semanas más de trabajo al año. La revolución que ha ocurrido en el mundo laboral remunerado no tiene igual reflejo en el ámbito doméstico.
El congresista Ernesto Bustamante, sin embargo, generó controversia durante una sesión de la Comisión de Ciencia, Innovación y Tecnología del Congreso, al cuestionar la participación de las mujeres en la ciencia. Según Bustamante, no existe una “condición biológica” que incentive a las mujeres a involucrarse en disciplinas como las ciencias exactas. Aunque no explicita cuáles son las condiciones biológicas “aptas” para estas. Evidentemente está equivocado y ha balbuceado la primera consigna misógina que le vino a la mente (la ideología nunca pregunta, siempre responde). Lo que existen son, más bien, condiciones sociales que frenan a la mujer en muchos quehaceres profesionales e intelectuales.
Una de estas condiciones adversas fue confirmada la semana pasada coincidiendo con la barrabasada que Bustamante exponía, gracias a los resultados del nuevo estudio del INEI sobre el “uso de tiempo” (2025). Todavía las mujeres trabajan más que los hombres y tienen menos tiempo para sí mismas. La mujer dedica seis veces más en actividades no remuneradas que los hombres y la “doble jornada” sigue vigente.
Lo que preocupa, no obstante, es que la actitud denigrante y condescendiente del congresista refleja el incremento en el tedio y apatía en los temas de equidad de género. Existe una creciente subcultura machista tóxica en la profundidad oscura de la web denominada la “manósfera”, que alberga a movimientos de extrema derecha antimujer y antifeministas que seducen a muchos varones jóvenes que se sienten relegados ante los importantes avances de la mujer. Hay muchos sitios webs que celebran mensajes y posturas que ensalzan y promueven la masculinidad enfatizada, de tendencia agresiva y discriminatoria contra la mujer.
Como hemos trabajado en un anterior artículo (“Los hombres relegados”, marzo 2023), el hombre de clase media-baja de reducidos ingresos y educación se siente relegado ante mujeres que conquistan nuevos espacios, mientras que la economía mundial ha resultado ser cruel para el trabajador manual, víctimas de la robotización y la IA. Como compensación, muchos individuos se sienten atraídos por un mensaje como el de Bustamante, y refugian sus temores en fantasías que palian su afectado ego masculino. Si cree que la mujer no sirve para la ciencia, demuéstrelo y no invente hechos. Es decir, compórtese como un científico.

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