En el Día Internacional de la Niña, las cifras y las alertas climáticas nos exigen poner el foco donde casi nunca se mira con suficiente urgencia: en cómo las emergencias golpean de manera diferenciada y desigual a las niñas y adolescentes del Perú.
Ante el anunciado Fenómeno El Niño, que amenaza con exponer a millones de menores en cientos de distritos vulnerables, la niñez no puede seguir siendo un daño colateral ni una estadística invisible en los planes de preparación y respuesta.
Hoy más que nunca, hablar de prevención de los efectos del clima es hablar de proteger los derechos, la educación y el liderazgo de las niñas, porque una crisis mal atendida trunca sus proyectos de vida y, con ellos, el desarrollo de las comunidades.
Según datos recientes del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED), 209 distritos se encuentran en un nivel de riesgo muy alto por inundaciones, concentrando a cerca de 7,95 millones de personas. Tras cruzar esta información con los datos del último Censo Nacional, se estima que aproximadamente 2,3 millones de niñas, niños y adolescentes estarían expuestos, de los cuales alrededor de 1,1 millones son niñas y adolescentes mujeres.
Las emergencias climáticas no afectan a todos por igual. Para las niñas y las adolescentes, una inundación va mucho más allá de las pérdidas materiales o la interrupción temporal de su cotidianidad: incrementa drásticamente los riesgos de abandono escolar, violencia, explotación y abuso. Asimismo, limita de forma alarmante su acceso a agua segura, saneamiento e insumos básicos para una adecuada higiene menstrual.
En numerosos hogares afectados, cuando las dinámicas familiares y los medios de vida se desmoronan, recae sobre ellas una mayor carga de tareas domésticas y de cuidado, lo que pone en grave peligro su continuidad educativa y su desarrollo integral.
Por esta razón, desde Plan International, además de nuestro despliegue humanitario en las regiones afectadas, desarrollamos la campaña “Niñas en emergencia” por el Día Internacional de la Niña, en la que fortalecemos el liderazgo y conocimientos de las niñas y adolescentes en materia de prevención y acción ante el cambio climático, con el fin de que asuman un rol activo en la toma de decisiones en sus regiones, promoviendo la acción y respuesta de las autoridades.
Prepararnos hoy frente al Fenómeno El Niño significa promover el ejercicio de sus derechos, asegurar espacios seguros, garantizar la continuidad escolar y establecer rutas claras de protección frente a todo tipo de violencia.
La articulación de esfuerzos en materia de preparación y prevención entre autoridades, comunidades, organizaciones y la sociedad civil es imperativa para que las niñas y adolescentes no solo sean consideradas en la emergencia, sino que sus voces sean reconocidas como un liderazgo clave en la construcción de un Perú más resiliente e igualitario.