JUAN PABLO LEÓN ALMENARA

Respirar el recuerdo del es cosa de todos los días en Piura: el nombre y el rostro de Miguel Grau adornan óvalos, plazas, parques, decenas de compañías de servicio, hospedajes, restaurantes y el equipo de fútbol local; el club social más emblemático de la región y otros rincones que vieron nacer al marino. En todo el Perú, el orgullo por nuestro héroe también se vive en cada esquina: más de 1.300 instituciones y lugares públicos invocan actualmente al .

Pero, ¿cómo llegó el nombre del almirante a las calles, plazas y parques de más de 10 países de todo el mundo? Una pista para resolver esa pregunta la ofrece el historiador piurano Alberto Requena. “Grau fue el pionero del Derecho Marítimo Internacional: fue a partir de sus acciones que comenzó a valorarse la vida del contrincante. Respetó y valoró al oponente en todo momento”, señala Requena, recordando la proeza de de echar a pique a la corbeta chilena La Esmeralda y salvar a sus náufragos.

Ese recuerdo de un hombre extraordinario es el que ha hecho que a lo largo de los años, en diferentes países vaya inmortalizándose su imagen en el espacio público. Muchas de estos reconocimientos aparecen a iniciativa de las comunidades y embajadas peruanas. 

En el frontis de la embajada peruana en Washington; en la Plaza República de Perú, en Tegucigalpa (Honduras) y hasta en el Paseo Belvedere Firpo, situado en Génova (Italia), se realizan año a año ceremonias en homenaje al aniversario de la Marina de Guerra del Perú y el Combate de Angamos, donde se guarda un minuto de silencio por nuestro máximo héroe naval. Hoy será uno de esos días, pues se cumplen 180 años del natalicio del Gran Almirante del Perú Miguel Grau Seminario.