Las dos últimas interpelaciones presentadas contra ministros de Estado en el Congreso son la muestra de un patrón cada vez más común en el actual quinquenio. Se trata del retiro de firmas que busca de afectar el trámite de las acciones de control político contra el gobierno. En los últimos dos años, durante el mandato de la presidenta Dina Boluarte, se detectaron 33 mociones (de interpelación, censura y vacancia)en las que 50 parlamentarios que retiraron sus firmas en 106 oportunidades.