Por Christian Gambini

De cara a 2027, las cortinas comenzarán a ganar protagonismo en la decoración del hogar, dejando de ser un simple complemento para convertirse en piezas centrales del diseño interior. La tendencia apostará por tejidos naturales, tonalidades cálidas y telas que caigan desde el techo hasta rozar el suelo. Esta propuesta busca transformar las ventanas en elementos que armonicen con cada espacio. Los materiales y colores elegidos aportarán una atmósfera acogedora y elegante. Así, un detalle cotidiano adquirirá un papel fundamental en la personalidad de los ambientes.