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La estampita de Santa Rosa que dormía con Miguel Grau, fue rescatada del Huáscar y hoy irá a un museo
Hoy que miles de fieles vuelven a la casa convento de Santa Rosa a rezarle y pedir un milagro, una historia que ya lo es: la estampita de Santa Rosa que sobrevivió al Huáscar en la guerra del Pacífico y otros detalles nunca mostrados serán parte del próximo museo permanente de la Patrona del Perú, América y Filipinas. ¿Cómo llegar ahí? Este es el plan Visita Lima del nuevo Sheraton Lima Historic Center.
La estampita de Santa Rosa que dormía con Miguel Grau, fue rescatada del Huáscar y hoy irá a un museo. FOTO: Archivo Histórico El Comercio / Miguel Villegas
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Resumen
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
La estampita de Santa Rosa que dormía con Miguel Grau, fue rescatada del Huáscar y hoy irá a un museo. FOTO: Archivo Histórico El Comercio / Miguel Villegas
Lo curioso es que, de las 500 rosas que reciben en la puerta de este lugar, todos buscan a una sola Rosa. A Santa Rosa de Lima. A Isabel Flores de Oliva, patrona de Lima, del Perú, del Nuevo Mundo y las Filipinas. Afuera roncan los motores del Corredor Azul y aturde el claxon de los colectivos. Aquí adentro, en la casa convento de la santa, al final de la avenida Tacna, el silencio. En esta Lima ruidosa, eso es ya un milagro. Solo se corta cuando una señora en taco bajo cruza el patio donde están las 500 rosas recién donadas para acompañar a los centenarios olivos del jardín. O cuando un niño dobla con su abuela una carta y la arroja al pozo de los pedidos. O cuando el prior del convento desde febrero 2022, Luis Ramírez Camacho, OP, cruza desde su oficina hasta donde un equipo de restauradores ultima detalles para iniciar la construcción del primer museo de Santa Rosa de Lima, en Lima.
Un sueño para los fieles, según explica Fray Luis, que pronto podrá conocerse al público. Tiene en el tono de su voz el don de calmar. “La fecha probable de apertura –explica– recién podré conocerla la semana próxima, pues estamos en capítulo electivo en nuestra provincia dominica en el Perú”. La idea es que para el próximo 30 de agosto del 2023 pueda estar. Y allí, entre los tantos objetos personales de Isabel, imágenes, utensilios y una joya: la estampita restaurada de Rosa que tenía el héroe de la Marina de Guerra del Perú, don Miguel Grau Seminario, en su camarote del monitor Huáscar, durante la guerra con Chile, en 1879.
En el pozo de Santa Rosa de Lima acuden miles de fieles cada 30 de agosto para venerarla. Fotos: Hugo Curotto @photo.gec
Se puede llegar aquí de distintas formas. De hecho, para este 30 de agosto, día en que nuevamente se abrirá la casa convento, se esperan colas con miles de fieles que cruzarán, muy probablemente, el puente hacia el Rímac. En bus, en taxi, a pie. Y también, claro, vía el Sheraton Lima Historic Center, el nuevo nombre con el que el emblemático hotel encara su aniversario número 50 en la capital, a celebrarse en marzo del 2023. ¿Cuál es el plan? Su gerente general, Mariano Formariz, lo explica: “En cualquier ciudad grande, uno llega y dice: ‘Nos encontramos en el Sheraton’. Es un punto de referencia. Siendo nuestro principal valor la comunidad, sabemos que el Sheraton es la principal puerta al Centro Histórico, a la Ciudad de los Reyes. Queremos presentarle la capital y ser parte de su conexión con los valores históricos, religiosos y culturales de Lima. Santa Rosa, por ejemplo, forma parte de nuestro plan ‘Visita Lima’: nos acomodamos a lo que quiera hacer el visitante”. Formariz es el responsable de que este nuevo Sheraton sea, además, nuevo punto de encuentro gastronómico: el olor del buffet en días de Sancochado, ese caldo de carne de res que se acompaña con una montaña de verduras, salsas criollas, ajíes, cruza el Paseo de los Héroes Navales y llega hasta el Palacio de Justicia. Y más allá.
—“Somos el lugar ideal que le da la bienvenida a Lima”, dice él, con absoluta contundencia.
Vladimir Velásquez, promotor de Lima Antigua, rescatista de nuestra historia, describe así la imagen que pronto irá al museo. “En una mano vemos a Santa Rosa llevando al niño Jesús en un ramo de rosas, y en la otra mano lleva una pequeña ancla”. En el tomo 8 de la Historia de la República del Perú, de Jorge Basadre, publicada por El Comercio, se encuentra la primera foto de la imagen. Y dos inscripciones a puño, probablemente chileno: “Monitor Huáscar, octubre 8/1879″.
Hoy, esa imagen descansa hasta que se abra el museo. Está montada en un cuadro con marco de pan de oro. Quienes visiten hoy a Santa Rosa y lleven escrita una carta para arrojarla al pozo de los deseos, deben saberlo: allá adentro está al prueba de uno de los milagros. Que espera el día en que todos podamos recibir su bendición. //