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El Pueblo Mágico de Papá Noel se experimenta a través de un avatar, como si estuviera en un videojuego. El manejo de los personajes es de forma simpe e intuitiva. (Foto: Alligator Entertainment)

El Pueblo Mágico de Papá Noel se experimenta a través de un avatar, como si estuviera en un videojuego. El manejo de los personajes es de forma simpe e intuitiva. (Foto: Alligator Entertainment)

Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

El Pueblo Mágico de Papá Noel se experimenta a través de un avatar, como si estuviera en un videojuego. El manejo de los personajes es de forma simpe e intuitiva. (Foto: Alligator Entertainment)
El Pueblo Mágico de Papá Noel se experimenta a través de un avatar, como si estuviera en un videojuego. El manejo de los personajes es de forma simpe e intuitiva. (Foto: Alligator Entertainment)
Por Vanessa Cruzado Alvarez

Uno de los grandes misterios de la infancia es saber dónde vive Papá Noel. Eso con un solo objetivo: que llegue nuestra carta para, en la noche del 24 de diciembre, recibir uno de los millones de regalos que entrega en su recorrido en 198 países a bordo de su trineo y los renos que lo acompañan. Ese lugar existe, se llama la “Ciudad oficial de Santa Claus” y se encuentra en Rovaniemi, Finlandia. Un área de llanuras inmensas y bosques profundos que, ciertamente, dejan al viajero sin palabras. Eso quiso recrear el peruano Eduardo Schuldt, director de cine y gerente general de la empresa de realidad virtual Alligator Entertainment, cuando empezó a dar vueltas a la idea de crear un mundo mágico y acogedor. A eso le suma un importante punto: celebrar una fiesta colectiva como Navidad, pero adaptada a tiempos de pandemia.