Investigan a Zubieta por lavado de dinero

Informe 4  CASO BRISAS DEL TITICACA
Ex candidato del Partido Aprista Peruano a la Alcaldía de San Borja y presidente de la entidad cultural Brisas del Titicaca, Freddy Zubieta, fue abogado de narcotraficantes

Por Miguel Ramírez, Unidad de Investigación

El presidente de la Asociación Cultural Brisas del Titicaca, una de las entidades artísticas más prestigiosas y reconocidas en el Perú y en el extranjero, es investigado por el presunto delito de lavado de dinero proveniente del tráfico ilícito de drogas, según revelaron a El Comercio fuentes de la policía antinarcóticos y la Primera Fiscalía Especializada Antidrogas.

Su nombre es Freddy Zubieta Murillo, un conocido abogado que desde hace muchos años se ha dedicado a la defensa de importantes narcotraficantes peruanos.

Las autoridades sospechan que Zubieta estaría utilizando Brisas del Titicaca (entidad a la que el año pasado el Congreso de la República otorgó la Medalla de Honor de la Cultura Peruana) como encubridora de sus actividades.

Zubieta, como se recordará, fue candidato a la alcaldía del distrito de San Borja por el Partido Aprista en las elecciones municipales de noviembre pasado. Pero la alta dirigencia aprista le quitó su apoyo luego de que este Diario revelara parte del accionar de Zubieta como abogado defensor de traficantes de droga.

Tanto la policía como la Primera Fiscalía Especializada Antidrogas han solicitado a la Superintendencia de Banca y Seguros, a la Interpol y a los Registros Públicos todos los movimientos financieros, antecedentes, salidas e ingresos del país, así como la adquisición y venta de propiedades que ha realizado Zubieta Murillo durante los últimos años. Hace unos días Zubieta fue interrogado durante más de tres horas.

Asimismo, las autoridades han llamado a declarar a varios testigos que conocen o han conocido las actividades realizadas por Zubieta, tanto como persona natural o a través de su estudio jurídico.

Una de las personas que han sido interrogadas es Guadalupe Fuller Inga (su ex pareja sentimental), quien el año pasado, a través de una misiva que ella le remitió a Zubieta, reveló hechos delicados y hasta delictivos en los que habría participado el mencionado abogado.

En esa carta, que fue obtenida y publicada por El Comercio en noviembre del año pasado, Fuller escribió: "Me utilizaste en todo momento, hasta haber llegado a enviarme a hacer depósitos enormes de dinero; que como tú recordarás, llegaron a bordear los US$100.000 en una sola semana. Y otras cantidades en fechas que luego te alcanzaré. Es decir, fui tu depositaria y mensajera de dinero irregular y sucio, pues no tendrías cómo justificar esos movimientos".

Guadalupe Fuller evitó declarar a este Diario, pero un allegado suyo dijo que la joven se había ratificado en todo lo que escribió en dicha misiva y había aportado otros indicios que la policía investiga en este momento. También reveló que Fuller, quien fue interrogada por más de ocho horas, había pedido garantías para su vida.

Una pista que investigan las autoridades es el caso de un terreno de seis hectáreas ubicado en Lurín, que Zubieta compró en 1998 por la suma de US$180.000, pero que en el 2000 vendió al ciudadano colombiano César Augusto Guzmán Patiño en US$80.000. Tiempo después, según la ficha registral, Zubieta volvió a recuperar ese terreno al pagarle a Guzmán la misma suma de dinero. Las tres transacciones se realizaron con dinero en efectivo.

UN ROSARIO DE ANTECEDENTES
Las autoridades que actualmente investigan al abogado Freddy Zubieta se han quedado sorprendidas por los amplios antecedentes judiciales y policiales que ha cosechado Zubieta desde los años 70.

El 19 de abril de 1976, Zubieta fue enviado a prisión por el delito contra el patrimonio y fe pública, según consta en la ficha de identificación penal número 148881 de la Dirección General de Establecimientos Penales. La medida fue dictada por el Segundo Juzgado de Instrucción de Lima luego de que se probara que Zubieta formaba parte de una banda dedicada a la venta de exámenes de ingreso a la Universidad Villarreal. Meses después salió en libertad.

Al año siguiente, el 2 de setiembre de 1977, Zubieta fue enviado otra vez al penal de Lurigancho, según refiere la ficha de identificación penal número 157108. Esta vez, el encarcelamiento de Zubieta fue ordenado por el entonces juez ad hoc Luis Torres Costa, quien lo sentenció por los delitos contra el patrimonio, defraudación y fe pública. Zubieta estuvo preso por poco tiempo y luego salió libre.

Las correrías de Zubieta continuaron: el 4 de julio de 1980, por disposición del Segundo Juzgado de Instrucción del Callao, fue enviado a una prisión de esa provincia por el delito de tráfico ilícito de drogas. Pero después, como en los anteriores casos, salió en libertad.

Zubieta, además, tiene abiertos en su contra cuatro procesos judiciales más. En 1998 el Juzgado 35 le abrió instrucción por el delito contra la fe pública en agravio del Estado y de Olimpia Flor de María Portocarrero, según consta en el expediente 211-75-98.

El 8 de noviembre de 1999 se le inició una acción penal por el delito de tráfico ilícito de drogas en la modalidad de promover, favorecer y facilitar dicho delito, de acuerdo con el expediente de fiscalía 1288-1999. El proceso, que tiene el número 2446-99, se encuentra en trámite en el Undécimo Juzgado de Instrucción .

El 19 de febrero del 2001 a Zubieta se le abrió otro proceso por el delito de tráfico de drogas en la modalidad de microcomercialización, el mismo que es tramitado en el Undécimo Juzgado del Callao.

A todo esto se suma el hecho de que tanto la policía antidrogas peruana como la DEA tienen catalogado a Freddy Zubieta como un letrado especializado en la defensa legal de importantes procesados por narcotráfico y con contactos en el extranjero con personas vinculadas a ese delito.

Zubieta, tal como lo reveló El Comercio el año pasado, tenía vinculaciones con el vocal Alejandro Rodríguez Medrano, a quien la justicia anticorrupción sindica como el operador que tenía Vladimiro Montesinos en el Poder Judicial.

Otros de sus amigos son los abogados Javier Corrochano y Édgar Chirinos, relacionados también con el otrora poderoso jefe del Servicio de Inteligencia Nacional.



Letrado no quiso hablar sobre sus juicios

De acuerdo con información oficial del Poder Judicial y del Ministerio Público, en los tres procesos judiciales que Freddy Zubieta tuvo en 1976, 1977 y 1980, por los cuales fue enviado a prisión, fue absuelto en última instancia.

Pero los procesos que se le abrieron en 1998 (por delito contra la fe pública), en 1999 (por tráfico ilícito de drogas en la modalidad de promover, favorecer y facilitar dicho delito) y en el 2001 (también por tráfico de drogas en la modalidad de microcomercialización) aún están pendientes y en trámite.

Para preguntarle sobre estos casos, así como de la investigación a las que actualmente es sometido por la policía y la Primera Fiscalía Antidrogas, El Comercio trató de entrevistarlo, pero el abogado no contestó a nuestros requerimientos. Su secretaria, Cecilia Benites, dijo que le transmitiría nuestro pedido, pero la respuesta nunca llegó.

El año pasado, en una entrevista que concedió a este Diario, Zubieta reconoció que había sido abogado defensor de los narcotraficantes Jorge Chávez Montoya 'Polaco', Demetrio Chávez Peñaherrera 'Vaticano', Abelardo Cachique Rivera, Abraham Leguía Manzur, los hermanos López Paredes, entre otros, pero negó cualquier vinculo con actividades relacionadas con el tráfico de drogas.