Si bien cada uno de nosotros aparenta independencia, no es así. Necesitamos los unos de los otros para reproducirnos, alimentarnos, vestirnos, tener vivienda, educarnos, sanarnos, apoyarnos.
Si bien cada uno de nosotros aparenta independencia, no es así. Necesitamos los unos de los otros para reproducirnos, alimentarnos, vestirnos, tener vivienda, educarnos, sanarnos, apoyarnos.
Por Maria Fe Maldonado

A veces, cuando se habla de apego se le suele dar una connotación negativa, por ejemplo, cuando se refiere a situaciones o condiciones externas que “nos conducen” a un estado menor o inferior respecto de nuestro estado anterior. Sin embargo, también se hace referencia al apego como algo positivo, si se tratase, por ejemplo, del vínculo saludable que un niño desarrolla con su familia en que ancla la seguridad personal que requiere para, más adelante, construir relaciones similares con su entorno.