Por Maria Fe Maldonado

La gratitud reconoce y honra a la sabia naturaleza que se esconde detrás de cada forma, ya sea material, como una persona o un hecho, por ejemplo; o energético, como las intenciones, los sentimientos, etc.  Existen quienes materializan esta energía, haciéndola más “tangible” en su día a día, expresándose de diversas maneras e inspirando a otros a través de este “impulso de gratitud” a ser más agradecidos consigo, con el medio ambiente, con el planeta, con la conciencia misma (Gaia), etc. Generalmente se trata de personas contratadas con este principio de la conciencia de la evolución.