El uso prolongado del celular impacta en diversas funciones cerebrales debido a la sobreestimulación constante.
El uso prolongado del celular impacta en diversas funciones cerebrales debido a la sobreestimulación constante.
Por Milenka Duarte

Suena la alarma del celular y, antes de salir de la cama, ya estamos deslizando el dedo por la pantalla. Revisamos los mensajes, entramos a las redes sociales y, sin darnos cuenta, han pasado más 20 minutos. Luego, a lo largo del día, el teléfono nos acompaña mientras comemos, en el trabajo, cuando estamos con amigos y hasta en los momentos de descanso. En definitiva, vivimos permanentemente conectados con el mundo, ya que estamos a tan solo un clic distancia. Pero ¿a qué precio?