Madera de emprendedor: Testimonio de Gerson Casas
Gerson Casas, joven loretano de 25 años, egresado de EmprendeAhora, un programa de emprendimiento dirigido a jóvenes universitarios de todo el país. Gracias a su tenacidad, entrega y aprendizajes logrados a través de su participación en organizaciones sociales, Gerson ha sabido desarrollar un interesante negocio de juguetes hechos a base de madera. Con este negocio, ha sido ganador de varios concursos y premios a nivel nacional.
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Desde muy niño siempre fui muy curioso con lo que tenía a mi alrededor, y hoy a mis 25 años he madurado esta cualidad para enfocarme en el negocio que estoy emprendiendo: mi pequeña fábrica de juguetes de maderas “CHIKI-MADERAS”.
Esto de ser un joven emprendedor vino por inducción y por convicción, ya que mis padres son también emprendedores. Siempre fui un chico con muchos sueños, algunos fantasiosos y otros más realistas. En mi colegio solía ocupar los primeros lugares, no por competencia sino por los ideales que perseguía. Después de terminar la secundaria, quería seguir una carrera universitaria. Mi mayor deseo fue estudiar la carrera de mecatrónica en la Universidad Nacional de Ingeniería, sueño que no he abandonado, aún planeo estudiarla.
A pesar de que tuve muchos sueños e ilusiones siempre fui un chico tímido, sin embargo tuve la suerte de contar con personas que me apoyaron y me dieron toda su confianza. Uno de los hechos que marcó mi vida profundamente fue la participación en el examen de selección del programa de becas a la excelencia EmprendeAhora, en el cual resulté ganador. Siempre tuve el sueño de ser empresario pero no tenía ni idea de cómo comenzar. Cuando viajé a la cuidad de Lima, además de asistir a las exigentes capacitaciones en la Universidad del Pacífico, conocí a jóvenes que al igual que yo tenían ganas de emprender y ser mejores. Con nostalgia recuerdo esos momentos, aun cuando me contacto con la mayoría de los amigos que allí hice.
Con su
equipo, denominado “Loreto”, en la sustentación del Plan de Negocios
“Chocohuayo”. Lima, 2012.
Después de terminar el programa cada uno volvió a su curso universitario pero a mí me quedó el “bichito” emprendedor, quería hacer un negocio. Empecé a hacer mi plan de negocios mental y a aplicar lo que había aprendido, hasta que me llegó la oportunidad de hacer juguetes de madera. Al principio les parecía una locura a mis compañeros y amigos más cercanos, pero comencé a hacerlos sin importarme la opinión de los demás, las tantas críticas que a veces me desanimaban y el poquísimo presupuesto que tenía.
Decidí auto animarme y eso me permitió ver el futuro con optimismo. Después de un tiempo las personas han dejado de ver mi negocio como la locura de un jovencito perdido y ahora lo ven como un negocio que se está consolidando. Tengo trazadas metas concretas de corto y largo plazo, por ejemplo, exportar al extranjero. He tenido muchos logros desde ahora y no temo participar en los desafíos y oportunidades que se me presenten.
Hasta ahora he participado en ferias locales en Iquitos, en el Perugiftshow 2011 y 2012 (Feria Internacional de Artesanía y manufacturas para el hogar en la ciudad de Lima). He participado como expositor invitado tanto en el programa EmprendeAhora 2012 en la Universidad de Lima como en la Feria mass.pe-Miraflores. También he sido finalista del concurso Para Quitarse el Sombrero y he tenido una mención en un artículo empresarial en el diario La República.
No solo me he dedicado a emprendimientos económicos, también soy parte del club de adolecentes Conquistadores Kerigma donde realizamos actividades sociales, campamentos y de desarrollo personal. Siempre he creído que un empresario no solo debería pensar en el dinero como fin, sino que debe dedicar parte de su tiempo a darles algo a los demás.
Gerson en compañía de sus amigos del Club de
conquistadores Kerigma, con quienes realizan actividades al aire libre como
campamentos.
conquistadores Kerigma, con quienes realizan actividades al aire libre como
campamentos.
Hasta la fecha he logrado muchas satisfacciones. El dinero nunca ha sido una motivación en mi vida. A todos los lectores los animo a seguir adelante con sus sueños, que su motivación no sean cosas materiales, sino hechos que trasciendan a uno mismo. Hagan lo que hagan póngale pasión, como me dijo mi abuelo, que tenga “alma, corazón y vida”.
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