Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Verstappen demostró en Brasil que nunca se debe dar por vencido a una leyenda. Cuando daban por sentado que Lando Norris podía destronar al monarca, el rey respondió con contundencia.
Verstappen demostró en Brasil que nunca se debe dar por vencido a una leyenda. Cuando daban por sentado que Lando Norris podía destronar al monarca, el rey respondió con contundencia.
/ NELSON ALMEIDA
Por Daniel San Román

Las leyendas no se construyen desde la arrogancia de sus superpoderes, sino a partir de hazañas que nacen de sus momentos más humildes, en aquellos episodios donde la derrota parecía inevitable, pero desde el polvo emerge la grandeza. Como cuando Niki Lauda regresó tras su terrible accidente en Nürburgring en 1976; recuperándose de graves heridas, en solo seis semanas volvió a la pista para seguir peleando por el título. O aquel memorable Gran Premio de Brasil en 1991, cuando Ayrton Senna, con su monoplaza fallando mecánicamente, logró terminar la carrera y ganar con una sola marcha funcionando. Recordar esa celebración agotada de Senna, apenas con fuerzas para levantar el trofeo, causa escalofríos. El último fin de semana, Max Verstappen sumó un episodio de fuego a esta historia de combustible en la Fórmula 1.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: