El 2025 se perfila como un año de transformaciones clave para el mercado laboral peruano, sobre todo, porque estará marcado por la creciente influencia de la inteligencia artificial (IA) en la gestión del talento. Esta tecnología, que ya está redefiniendo procesos en empresas de todo el mundo, promete revolucionar el panorama laboral local.

Así lo hemos constatado con la data recogida en nuestro más reciente estudio: “Gestión humana rumbo al 2025, factores claves del talento empresarial”, elaborado sobre la base de encuestas a más de 100 directores y ejecutivos de talento humano en nuestro país. De acuerdo con esta estadística, el 78% de los decisores del mercado laboral peruano anticipa algún tipo de reconfiguración de los puestos de trabajo durante este año, debido a la IA.

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Maro Villalobos

Sabemos que las grandes corporaciones ya están adoptando soluciones basadas en IA para optimizar sus procesos, aumentar su eficiencia y mejorar la toma de decisiones. Como hemos señalado, esto va a llevar a una reestructuración de la fuerza laboral, con la automatización de tareas repetitivas y la creación de nuevos roles que requieran habilidades más especializadas en tecnologías digitales y análisis de datos.

Pero el impacto de la IA no será exclusivo de las grandes empresas. En las medianas y pequeñas empresas de todo el país, la adopción de tecnologías y de inteligencia artificial también está tomando fuerza. Estas organizaciones, que a menudo cuentan con menos recursos, se verán impulsadas por la necesidad de competir en un entorno cada vez más digitalizado. En ese ecosistema, la IA puede ayudar a estas empresas a mejorar su productividad, ofrecer mejores servicios y reducir sus costos operativos. Ambición hay: de acuerdo con nuestro estudio, el 71% de las pequeñas y medianas empresas proyectan incrementar sus planillas este 2025, un índice mayor, incluso, que la expectativa de contratación de las grandes empresas (55%).

Un impacto sostenible

Por ejemplo, en el sector agropecuario, herramientas basadas en IA podrían optimizar los cultivos mediante el análisis predictivo de clima y suelo, mientras que, en el comercio, las pequeñas tiendas podrían implementar ‘chatbots’ para mejorar la atención al cliente.

El desafío será encontrar el talento adecuado para implementar y gestionar estas tecnologías de manera efectiva.

Sin duda, el cambio impulsado por la IA traerá consigo una creciente demanda de profesionales altamente capacitados en tecnologías de la información (TI), como ingenieros de software, científicos de datos y expertos en ciberseguridad, entre otros. Nuestro estudio indica que el 11% del potencial incremento de planilla para este año responderá a la necesidad de estos profesionales de estas áreas. Dichos perfiles serán fundamentales para desarrollar, adaptar y mantener las soluciones basadas en IA en las empresas.

Universidades, centros de capacitación y firmas de tecnología deberán acelerar la oferta de programas educativos que desarrollen competencias digitales, con énfasis en la IA y sus aplicaciones. Un ejemplo claro lo observamos hoy en el sector financiero, donde la IA ya se está utilizando para mejorar el análisis de riesgos crediticios y la automatización de procesos de auditoría, lo que requiere que las instituciones financieras cuenten con expertos en datos y tecnología.

Además, la IA requerirá profesionales con nuevas competencias digitales, aspecto que figura con el 17% entre las principales dificultades para las áreas de gestión de talento de las empresas, de acuerdo con nuestra investigación. Y es que, en el futuro cercano, será esencial que los trabajadores de todos los sectores comprendan cómo la inteligencia artificial puede integrarse en sus procesos laborales. Esto abarcará desde el sector agrícola hasta el sector financiero, pasando por el comercio y la industria.

En el sector industrial, por su parte, la IA puede impulsar la automatización de fábricas, con ‘robots colaborativos’ que trabajen junto a los operarios, mientras que en el sector turismo, la IA se utilizará para personalizar la experiencia del cliente a través de recomendaciones inteligentes basadas en sus preferencias. Los profesionales necesitarán habilidades en el uso de herramientas digitales, gestión de datos, y el manejo ético de la IA para poder adaptarse a sus nuevos entornos de trabajo.

Para que estos avances sean sostenibles y beneficiosos para la sociedad peruana, es crucial que se trabaje en una legislación adecuada que regule el uso de la IA. Esta normativa debe establecer límites claros para prevenir posibles abusos, garantizando la protección de los derechos de los trabajadores y usuarios frente a los riesgos asociados a la automatización y la toma de decisiones algorítmica. A su vez, la legislación debe fomentar un entorno de innovación que aliente a las empresas a adoptar tecnologías avanzadas, sin comprometer la equidad laboral ni la seguridad de los datos. Con una regulación efectiva, el Perú podrá no solo adaptarse a la revolución tecnológica global, sino posicionarse como un líder en la integración de la IA de manera ética y productiva, asegurando que todos los sectores de la economía se beneficien de sus ventajas.

Fernando Gonzales es CEO & Founder de Bigmond Group.

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