
Escucha la noticia
Más allá de Trump: el verdadero debate sobre la Reserva Federal
Resumen generado por Inteligencia Artificial
Accede a esta función exclusiva
Resume las noticias y mantente informado sin interrupciones.
Los continuos reclamos del presidente Trump a Jerome Powell, ante la negativa de este último a continuar con el ciclo de recortes iniciado en setiembre de 2024, han sido uno de los puntos más cuestionados por la prensa financiera y la mayoría de los analistas, al considerar que compromete la independencia del Banco Central.
Más allá del debate sobre las maneras del presidente Trump, y de la pertinencia y fundamento de sus reclamos, para los inversionistas resulta relevante que los principales asesores económicos de la Casa Blanca han formulado cuestionamientos que van más allá del nivel actual de la tasa de interés de referencia.
Newsletter exclusivo para suscriptores

En primer lugar, destacan los señalamientos de Scott Bessent, secretario del Tesoro, quien ha criticado abiertamente tanto la capacidad de pronóstico como las acciones de política monetaria de la Reserva Federal. Bessent ha pedido una revisión profunda de la entidad y la definición de criterios objetivos para evaluar su desempeño. Su escepticismo se resume en una entrevista donde afirmó no tener claro qué hacen todos esos doctores en economía que trabajan para la Fed.
En segundo lugar, Stephen Miran, hasta hace poco presidente del Consejo de Asesores Económicos, ha sido nominado por Trump para integrar la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal, en reemplazo de Adriana Kugler, quien renunció para regresar como profesora titular a la Universidad de Georgetown.
La nominación de Miran es significativa, ya que ha sido un crítico de larga data del sistema actual de la Fed, especialmente de la llamada “puerta giratoria”, que permite el movimiento de personal entre la administración pública, el sector financiero y el banco central. Paradójicamente, su nombramiento lo llevaría a cruzar esa misma puerta que ha criticado.
Entre sus principales objeciones destacan la falta de mecanismos de rendición de cuentas, posibles excesos regulatorios y la socavación del objetivo central de control de la inflación. Para Miran, los experimentos monetarios de la Fed en este siglo —como las tasas artificialmente bajas antes de la crisis financiera y la expansión de su hoja de balance posterior— son los verdaderos responsables de la pérdida de independencia del Banco Central, más que los cuestionamientos del Ejecutivo a las decisiones del Comité Abierto de Política Monetaria.
Para abordar esta situación, Miran ha presentado una serie de propuestas que incluyen: reducir los mandatos de los gobernadores de 14 a 8 años, abriendo la puerta a que un presidente pueda destituirlos; prohibir el movimiento de funcionarios entre el Gobierno Federal y la FED; aumentar la supervisión política, al incluir el presupuesto de la Fed en el proyecto de ley de asignaciones del Congreso; y dar voto a los 12 presidentes de los bancos regionales, no solo a 5, para ampliar el balance de votos.
Con estos elementos, los inversionistas deben considerar que, más allá de las formas de Trump respecto al actual presidente de la FED, existe un debate no menor liderado por sus asesores económicos, con potencial de generar un proceso de revisión del esquema de política monetaria del que quizás sea el Banco Central más relevante para la economía mundial.

:quality(75)/s3.amazonaws.com/arc-authors/elcomercio/ed206bc6-5591-45dc-9f1d-f69890776e71.png)









