
A febrero, el mercado de seguridad privada tiene un total de 694 empresas autorizadas en el país, de acuerdo con la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas y Explosivos de Uso Civil (Sucamec). Este número incluye todas las modalidades: vigilancia, transporte blindado, seguridad personal, entre otras.
Sin embargo, solo 269 compañías cumplieron con registrar a sus trabajadores en el Ministerio de Trabajo, tal como indica la ley. ¿Qué pasa con las 425 empresas de seguridad privada restantes? Pues no estarían cumpliendo con ofrecer los beneficios de ley a su personal, comenta Cristhiam León, gerente de seguridad privada del ente fiscalizador. Así, el 68% no operaría con total legalidad.
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Esta sería una de las razones de que en el sector exista una alta rotación de personal. Ante ello, el funcionario indica que a partir del próximo mes realizarán inspecciones junto con la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil), a fin de verificar el cumplimiento de los derechos de los más de 70 mil agentes de seguridad privada que trabajan en el sector.
De otro lado, si hablamos de sueldos, las empresas formales pagan sueldo mínimo (S/.750) más tiempo extra hasta por cuatro horas. “Un vigilante estaría recibiendo un pago promedio de S/.1.400”, comenta Rafael Rocca, gerente general de Seguroc.
MERCADO ALERTA
Si bien hay más de 600 empresas de seguridad privada, son los seis principales jugadores del sector los que generan el 50% de la facturación. Wilson Gómez-Barrios, presidente de Securitas Perú, calcula que este mercado mueve alrededor de S/.3.000 millones. Además, las mismas siguen buscando otros nichos de negocio y ampliar cobertura.
La transnacional G4S anunció su ingreso al transporte de valores. Seguroc empezó a atender a la gran minería y la agroindustria, JV Resguardo también evalúa nuevos rubros, Securitas apuesta por más tecnología y Prosegur construye más plantas, al igual que Hermes. Entre ellas alistan inversiones que superan los S/.100 millones en conjunto para este año.
Y, aunque se trata de un sector que venía creciendo alrededor del 7% cada año, el 2014 sintió la desaceleración de la economía y la mayoría de empresas de seguridad privada tuvo que afrontar la reducción de sus márgenes debido a que algunos de sus clientes redujeron sus operaciones.
Para este año, se esperaría un crecimiento de 5% a 8% por la recuperación económica y las estrategias implementadas por las compañías.
SEGURIDAD INORGÁNICA
Una característica del mercado de seguridad privada radica en las compras. Algunas de las más activas han sido Securitas –que se hizo de Risk Control, JV Resguardo y Prosegur que adquirió Telemergencia–. Pero podrían ser aun más frecuentes estas operaciones, de no ser porque la informalidad se vuelve un escollo.
Javier Calvo, presidente del directorio de JV Resguardo, comenta que a veces se encuentran aparentes buenas opciones pero que luego de estudiarlas se encuentra que no operan de manera adecuada (no declaran impuestos, pagos atrasados, entre otros).
Por lo general, estas compañías observan a las empresas medianas y chicas que puedan sumar a su portafolio de servicios o que les permita ingresar a un mercado.
Pese al menor crecimiento del 2014, el sector sigue atractivo. Prueba de ello ha sido el ingreso de un fondo de inversión al mercado (Carlyle).

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