El escritor peruano Mario Vargas Llosa se unió a la Academia Francesa, un logro más en su carrera que incluye el Nobel de Literatura y premios como el Príncipe de Asturias y el Cervantes. (Foto: EFE/TERESA SUAREZ)
El escritor peruano Mario Vargas Llosa se unió a la Academia Francesa, un logro más en su carrera que incluye el Nobel de Literatura y premios como el Príncipe de Asturias y el Cervantes. (Foto: EFE/TERESA SUAREZ)
/ TERESA SUAREZ

Fue una velada muy francesa en las palabras, los asistentes, las formas y entonaciones. Curiosamente, la excepción era el agasajado, el Nobel peruano . Su histórica admisión a la Academia Francesa hizo que el idioma de Miguel de Cervantes apareciera de manera esporádica en el auditorio: un nombre o una palabra entre las miles que se oyeron en la lengua de Montaigne. Palabras necesarias para contar esta historia, la del primer narrador en nuestro idioma en ingresar a la organización fundada por el cardenal Richelieu en 1635.

MIRA: Premios Luces 2022: Conoce aquí cómo votar por tus candidatos favoritos

Tras un retraso de poco más de un año desde el anuncio en noviembre del 2021, el auditorio de la Academia recibió a las 3 de la tarde de París (9 de la mañana en el Perú) a los “inmortales”, los cuarenta académicos que reciben el honor de proteger el idioma francés, y que escoltaron al autor arequipeño a su asiento correspondiente para la ceremonia.

Fue la tercera fecha clave para el ganador del Premio Nobel de Literatura. En la primera, el 2 de febrero, Vargas Llosa presentó su discurso a puertas cerradas. El miércoles 8, recibió la espada protocolar, de diseño original y distintivo de cada miembro de la Academia. La del peruano es una Excalibur creada en Toledo, por una donación del empresario español Jesús Sainz. El arma lleva inscrita las iniciales MVLL en la empuñadura y los nombres de los padrinos en la hoja: Santiago Muñoz Machado y el Marqués de Marañón.

A la izquierda, el detalle de la espada protocolar con la que Mario Vargas Llosa ingresa a la Academia Francesa. A la derecha, el escritor peruano en la sede de la ceremonia. Fotos: Morgana Vargas Llosa/ AFP
A la izquierda, el detalle de la espada protocolar con la que Mario Vargas Llosa ingresa a la Academia Francesa. A la derecha, el escritor peruano en la sede de la ceremonia. Fotos: Morgana Vargas Llosa/ AFP

El discurso público contó con invitados del autor peruano del ámbito familiar (encabezados por Patricia Llosa y sus hijos Álvaro, Gonzalo y Morgana), literario (el escritor peruano Fernando Iwasaki) y de la nobleza (Juan Carlos I, rey emérito de España). El texto giró en torno a la lengua francesa y cómo influenció en su vocación literaria. También repasó por los momentos clave de su vida, empezando con el ingreso a la Decana de América, la “rebelde” Universidad Nacional Mayor de San Marcos, elección del escritor en lugar de la Universidad Católica, donde, en palabras del “escribidor”, iban las “buenas familias del Perú”.

MIRA: Peruano Gustavo Rodríguez gana el Premio Alfaguara de Novela 2023

También hubo momentos donde la ficción y la realidad se combinaron, como la vez en que se encontró con el siniestro Alejandro Esparza Zañartu, hombre de confianza del dictador Manuel Odría, Ministro de Gobierno (hoy llamado “del Interior”), que inspiró al personaje Cayo Bermúdez en la novela “Conversación en La Catedral”.

Estaba convencido de que era imposible ser un escritor en el Perú, un país donde no había editoriales y apenas librerías, y donde los escritores conocidos por mí eran casi todos abogados, que trabajaban en sus estudios toda la semana y escribían poemas solo los domingos. Yo quería escribir todos los días, como hacían los verdaderos escritores, y por eso soñaba con Francia y con París”, contó el escritor, para después detallar su vida en la capital francófona.

El escritor peruano y premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa (izquierda) habla con el ex rey de España Juan Carlos I (derecha) al final de la ceremonia de la Académie Francaise (Academia Francesa), en París, el 9 de febrero de 2023.(Foto de Emmanuel DUNAND / AFP)
El escritor peruano y premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa (izquierda) habla con el ex rey de España Juan Carlos I (derecha) al final de la ceremonia de la Académie Francaise (Academia Francesa), en París, el 9 de febrero de 2023.(Foto de Emmanuel DUNAND / AFP)
/ EMMANUEL DUNAND

Empecé entonces, en Francia, a escribir en español y sentirme un escritor del Perú y de América Latina”, confesó Vargas Llosa en parte de su alocución. Aunque evitó las menciones políticas y excesivamente polémicas, sí hizo mención a los peligros del totalitarismo –uno de los temas centrales de su obra, sin duda– y se refirió al presidente ruso Vladimir Putin como uno de los ejemplos de dichos riesgos. En esa línea, resaltó el poder de la literatura para enfrentar al abuso de poder. “La novela salvará a la democracia o será sepultada con ella y desaparecerá”, advirtió.

Difícil de igualar

Para el escritor Fernando Iwasaki, hay tres dimensiones muy claras en el acto que este autor peruano radicado en Sevilla pudo presenciar la tarde de ayer en el Institut de France: una dimensión personal, otra dimensión peruana y latinoamericana, y por último, una dimensión universal para la lengua española. “En lo que respecta a la persona de Mario Vargas Llosa, esta incorporación supone una distinción más dentro de una enumeración que, en sí, resulta extraordinaria: el Nobel de Literatura, el Príncipe de Asturias y el Cervantes; más de 20 doctorados honoris causa de las más prestigiosas universidades, como Harvard, Yale, Cambridge, Oxford, Princeton, Roma, Salamanca o La Sorbona. Por lo tanto, que se haya incorporado a la Academia Francesa supone una distinción más a una carrera que creo que va a ser muy difícil de igualar por algún escritor de cualquier lengua”, reflexiona.

MIRA: Krzysztof Makowski: El arqueólogo polaco que busca romper el paradigma de Tello sobre la religión andina | Entrevista

En segundo lugar, como advierte Iwasaki, esta incorporación adquiere una dimensión peruana y latinoamericana: “Pone en valor una tradición donde está Vallejo, Arguedas, Bryce Echenique o Ribeyro, además de autores como César Moro, que escribieron en francés. Y esto debe tomarse en cuenta, porque Francia es el lugar donde se fraguó el concepto de lo latinoamericano en la literatura, tanto en los años de la vanguardia como del Boom”. El autor también nos recuerda que Vargas Llosa no es el primer latinoamericano que entra en la Academia Francesa, pues en el siglo XIX lo hizo el poeta cubano José María Heredia y en el siglo XX hizo lo propio el escritor y crítico argentino Héctor Bianciotti.

Académico Daniel Rondeau muestra una banderilla del Leoncio Prado, el colegio militar donde estudió Vargas Llosa.
Académico Daniel Rondeau muestra una banderilla del Leoncio Prado, el colegio militar donde estudió Vargas Llosa.

Y es en ese sentido que Iwasaki contempla una dimensión universal en este acto histórico al interior de la Academia Francesa: “La incorporación de Vargas Llosa supone un reconocimiento del valor del español. En su discurso, habló de la literatura francesa, pero también hizo mención a Cervantes y El Quijote. Desde ese punto de vista, en su incorporación entra también la lengua española como lengua universal”, apunta.

Reacciones
Alonso Cueto

La ceremonia me pareció el relato de una larga historia de amor entre la literatura francesa y nuestro Nobel. Un escritor siempre se siente muy agradecido por las grandes lecturas de su vida. En el caso de Vargas Llosa, Madame Bovary, Jean Valjean y Meursault son personajes de su vida. Fue un homenaje a la lectura, a la escritura y a la vigencia de los libros

Alonso Cueto
Grecia Cáceres

En Francia es muy importante la llegada de un nuevo académico. Lo más interesante fue escucharle hablar de su juventud, de la formación de su vocación, donde puso más sentimiento y nostalgia. Luego desarrolló un elogio de la cultura francesa y de escritores como Flaubert y Victor Hugo, de los existencialistas como Sartre y Camus. Evitó los temas polémicos, sin aludir a posiciones políticas actuales, más allá de un comentario sobre Putin y la democracia. Me pareció un discurso bastante clásico, para un espacio también clásico como lo es la Academia Francesa; pero creo que le faltó relación con lo contemporáneo. No fue un discurso muy visionario

Grecia Cáceres
Jerónimo Pimentel

El ingreso de Mario Vargas Llosa a la Academia Francesa es el punto culminante de la hermosa relación entre el Nobel peruano y la literatura gala. Hitos ha habido muchos: la obsesión por la precisión verbal y la técnica narrativa de Flaubert, la idea del intelectual comprometido de Sartre, el entendimiento de la novela como la vida privada de las naciones de Balzac, la inspiración del creador proteico que recoge de Victor Hugo, etc. Este reconocimiento, que se suma a la publicación de su obra en La Pléiade, es la justa retribución con la que Francia corresponde este amor.

Jerónimo Pimentel
José Carlos Yrigoyen

Es una felicidad genuina la que siento. Podemos discrepar de Vargas Llosa en muchísimas cosas. Pero nada de eso quita que es el escritor más importante del siglo XX peruano. La Academia Francesa ha hecho una justa excepción para integrarlo a sus filas: un reconocimiento enorme que no puede dejar de alegrarnos. No podemos imponernos como requisito para admirar a alguien que coincida como un espejo con nuestras ideas. Eso es sectario, empobrecedor e infecundo. Prefiero optar por el otro rumbo, el que Vargas Llosa alguna vez nos enseñó hace mucho tiempo. Ese es el camino.

José Carlos Yrigoyen

Contenido sugerido

Contenido GEC