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El concierto que Bad Bunny dará en en Lima el próximo 13 de noviembre se ha visto, como es común en los grandes eventos de esta naturaleza, de un gran mercado de reventa de entradas. (Fotos: Ricardo ARDUENGO para AFP/ Grupo El Comercio)

El concierto que Bad Bunny dará en en Lima el próximo 13 de noviembre se ha visto, como es común en los grandes eventos de esta naturaleza, de un gran mercado de reventa de entradas. (Fotos: Ricardo ARDUENGO para AFP/ Grupo El Comercio)

Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

El concierto que Bad Bunny dará en en Lima el próximo 13 de noviembre se ha visto, como es común en los grandes eventos de esta naturaleza, de un gran mercado de reventa de entradas. (Fotos: Ricardo ARDUENGO para AFP/ Grupo El Comercio)
El concierto que Bad Bunny dará en en Lima el próximo 13 de noviembre se ha visto, como es común en los grandes eventos de esta naturaleza, de un gran mercado de reventa de entradas. (Fotos: Ricardo ARDUENGO para AFP/ Grupo El Comercio)
El concierto que Bad Bunny dará en en Lima el próximo 13 de noviembre se ha visto, como es común en los grandes eventos de esta naturaleza, de un gran mercado de reventa de entradas. (Fotos: Ricardo ARDUENGO para AFP/ Grupo El Comercio)
El concierto que Bad Bunny dará en en Lima el próximo 13 de noviembre se ha visto, como es común en los grandes eventos de esta naturaleza, de un gran mercado de reventa de entradas. (Fotos: Ricardo ARDUENGO para AFP/ Grupo El Comercio)
Por Juan Luis Del Campo

Es la historia de siempre: entradas para un esperado concierto, evento deportivo y más salen a la venta para pronto estar agotadas. Minutos después de culminada la venta - o incluso durante la misma- decenas de personas empiezan a ofertar los mismos tickets a un precio exponencialmente mayor al estipulado por los organizadores del show. Sea Bad Bunny, Harry Styles o el último partido de la Selección Nacional, es casi una ley natural de que si hay una demanda de entradas para un evento, habrá revendedores que buscarán transformar la desesperación de los fans en ganancia.