Al inicio parece ser un drama o un ‘true crime’. La miniserie británica “Adolescencia” muestra a la policía irrumpiendo una mañana en la casa de la familia Miller. Los agentes registran cada habitación hasta dar con Jamie, de 14 años. Lo arrestan como sospechoso de apuñalar hasta la muerte a una compañera de clase la noche anterior. Se comprueba que es culpable y ahí queda claro que estamos ante una historia de terror. No porque haya escenas sangrientas o se revelen terribles traumas, sino porque Jamie Miller es un joven aparentemente común, equilibrado y con unos padres amorosos. Durante los cuatro episodios de la serie, el espectador no se pregunta qué pasó, quiere saber por qué. Las escalofriantes respuestas han avivado un debate social y político en el Reino Unido y más allá.

Contenido Sugerido

Contenido GEC