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Urgen voces sabias para el 2026
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Urgen voces sabias para el 2026

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No hay que tener una bola de cristal para saber que, gane quien gane y pierda quien pierda, el año que se inicia será tenso, complejo, violento y –ojalá que no– con cosas mucho peores.

Siendo así, me aprovecho e inspiro en una propuesta de Alfredo Thorne (amigo cercano). En una reciente columna en El Comercio, pensando en un contrapeso frente a la irresponsable oleada populista del Congreso, propone la creación de un consejo de sabios que refuerce la importancia del crecimiento económico y el desarrollo sostenible.

Para la inmensidad de asuntos y problemas del país, no es dable soñar con un consejo de esa naturaleza, pero sí urge que se escuchen voces ajenas a las disputas y ambiciones políticas; voces que inspiren respeto por su experiencia, conocimiento y compromiso con el país, y que provengan de quienes han vivido lo suficiente como para que su palabra y su consejo se sepan honestos y desinteresados.

Se me vienen inmediatamente a la mente muchos nombres.

Julio Velarde: con una magnífica formación profesional que le hubiera permitido dedicarse exclusivamente a la vida empresarial privada, optó por el servicio público. Hoy, a pocos meses de cumplir 20 años al frente del BCR, es ya casi unánimemente percibido como el ancla de estabilidad de una disciplina económica que ha logrado –con los límites que imponen los desastres que cometen cotidianamente los políticos– mejoras en la calidad de vida de las personas. Pese al paso y al peso de los años, se ha manifestado dispuesto a continuar en esa tarea; algo que, a estas alturas de su vida, cuando ya ha demostrado holgadamente su capacidad, no es otra cosa que generosidad.

Max Hernández: graduado en la UNMSM como médico psiquiatra y diplomado en psicología médica en el Real Colegio Médico de Londres, es uno de los pioneros del psicoanálisis en el Perú. Desde esa identidad esencial se proyecta intelectualmente a otros campos del conocimiento, con magníficos libros como “Conflicto, identidad y nostalgia en el Inca Garcilaso de la Vega”. Su contribución para lograr que en el Perú se pueda dialogar entre diferentes ha sido muy valiosa a lo largo de los años en que ha sido secretario ejecutivo del Acuerdo Nacional; una tarea sacrificada y siempre cuesta arriba y que, en el 2025, se volvió casi titánica, dado un país cada vez más fragmentado y confrontado.

Ramón Barúa (pariente y amigo cercano): huérfano en su temprana juventud, debió trabajar duramente para, junto con su madre, sacar adelante a la familia, sin descuidar sus estudios de ingeniería en lo que hoy es la UNI. Luego de su paso por la Universidad de Lovaina, labró una exitosa carrera empresarial. Pero nunca descuidó el interés colectivo. Cuando defender los derechos humanos era estigmatizado, tuvo el coraje cívico de integrar el Consejo de Reparaciones a las Víctimas de la Violencia. Más adelante, su compromiso con una educación de calidad para todos lo llevó al Consejo Nacional de Educación. Es miembro, desde hace varios años, de la Asociación Civil Transparencia, institución clave en la defensa de nuestra languideciente democracia.

Con lo valiosas que son las voces de estos tres destacados personajes, no son las únicas que el país necesita escuchar. Se me vienen a la mente las de Carmen McEvoy, Allan Wagner, Felipe Ortiz de Zevallos, Manuel Burga, Ruth Shady, Salomón Lerner Febres, Walter Alva, Jaime Saavedra, Alberto Chirif, Javier de Belaunde, Jorge Medina, León Trahtemberg, Ricardo Luna, Alonso Cueto, y estoy seguro de que, a lo largo y ancho del país, hay decenas más de personas con opiniones inteligentes, honestas y desinteresadas.

Valgan estas líneas para reiterarles a todos ellos que somos muchos los que necesitamos que sus voces se escuchen con mucha más fuerza en los difíciles tiempos venideros.

*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.

Carlos Basombrío Iglesias es Analista político y experto en temas de seguridad

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