Desde una base militar norteamericana asentada en Groenlandia, J. D. Vance, vicepresidente de los EE.UU., acusó a Dinamarca de no estar haciendo “un buen trabajo” para garantizar la seguridad de la población de la isla.

Las declaraciones de Vance generaron un esperable malestar en el gobierno de Dinamarca. En paralelo, Vladimir Putin, advirtió que sería un grave error suponer que las intenciones del gobierno estadounidense son solo “una charla extravagante”, mientras que Donald Trump reiteró que considera la toma de Groenlandia como un asunto de seguridad nacional e internacional.

Para “The New York Times”, es evidente que Groenlandia –desde 1814 territorio autónomo de Dinamarca– es la prioridad anexionista de Donald Trump: “De hecho, de los cuatro territorios que Trump ha discutido adquirir –Groenlandia, el canal de Panamá, Canadá y Gaza– es Groenlandia el que parece más decidido a conseguir (30/3/2025).

Según una encuesta encargada por sendos periódicos de Dinamarca y Groenlandia, dada a conocer en enero, el rechazo de los groenlandeses a la anexión es rotundo: 85% no la quieren. No obstante, las opiniones sobre si el interés de Trump es una oportunidad o una amenaza se dividen en proporciones similares.

Al recién estrenado Gobierno de Groenlandia, de amplia coalición, encabezado por el primer ministro Jens Frederik Nielsen, de 33 años, antes ministro de Trabajo y Recursos Naturales, le toca responder al canto de sirena y al mismo tiempo implacable mensaje de Trump: “Los haremos ricos”, dijo el 5/3/2025 ante el Congreso, luego de sostener que, puesto que “la necesitamos para la seguridad internacional [...] lo conseguiremos, de una forma u otra”.

Nielsen ha llamado a enfrentar el interés trumpista “con calma, dignidad y unidad”: “Debemos escuchar cuando los demás hablan de nosotros. Pero no debemos dejarnos intimidar. El presidente Trump dice que Estados Unidos está ‘consiguiendo Groenlandia’. Permítanme ser claro: EE.UU. no se quedará con Groenlandia. No pertenecemos a nadie más. Decidimos nuestro propio futuro. No debemos reaccionar con miedo. […] Y es a través de estos valores como debemos demostrar clara y serenamente al presidente de EE.UU. que Groenlandia es nuestra. Así fue ayer. Así es hoy. Y así seguirá siendo en el futuro” (Facebook, 30/3/2025).

Está visto, en todo caso, que la voluntad expansionista del presidente Trump tiene ante sí dos grandes rutas: llegar a una nueva distribución de zonas de influencia entre las potencias, incluidas Rusia y China, o incrementar la confrontación y la disputa a un grado difícil de predecir.

*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.

Santiago Pedraglio es sociólogo

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