La posibilidad de proteger el corazón podría estar mucho más cerca de lo que imaginamos y, sorprendentemente, no proviene de tratamientos costosos ni programas restrictivos. Investigaciones recientes señalan que un alimento común pero poco aprovechado tendría efectos notables en la reducción de factores que elevan el riesgo cardiovascular. La evidencia científica muestra resultados consistentes que apuntan a un beneficio real y accesible para cualquier persona.
La posibilidad de proteger el corazón podría estar mucho más cerca de lo que imaginamos y, sorprendentemente, no proviene de tratamientos costosos ni programas restrictivos. Investigaciones recientes señalan que un alimento común pero poco aprovechado tendría efectos notables en la reducción de factores que elevan el riesgo cardiovascular. La evidencia científica muestra resultados consistentes que apuntan a un beneficio real y accesible para cualquier persona.
Un nuevo análisis internacional respalda esta idea al demostrar mejoras en marcadores clave de salud metabólica entre quienes incorporan este producto a su dieta diaria. Con aportes nutricionales relevantes y efectos positivos comprobados, este alimento se perfila como un aliado inesperado para fortalecer el sistema cardiovascular. Descubre cuál podría convertirse en tu mejor herramienta diaria para cuidar el corazón.
¿CUÁL ES EL ALIMENTO QUE PODRÍA MEJORAR LA SALUD DEL CORAZÓN?
El alimento protagonista es el hongo comestible, presente en variedades como champiñón, shiitake, portobello o maitake.
Una revisión publicada en noviembre de 2025, que evaluó 28 estudios y casi 600 participantes, concluyó que el consumo frecuente de hongos puede reducir niveles de triglicéridos y de proteína C-reactiva ultrasensible, indicadores asociados al riesgo cardiovascular.
Estos resultados surgieron en personas que incluyeron los hongos en sus comidas habituales sin necesidad de dietas estrictas ni cambios drásticos en su estilo de vida, según informa Infobae.
Champiñones. (Foto: Pexels)
¿QUÉ BENEFICIOS SE HAN DETECTADO EN LAS INVESTIGACIONES RECIENTES?
Los análisis científicos destacan que quienes consumen hongos de manera regular también presentan una disminución en la presión arterial diastólica, un aspecto crucial para evitar complicaciones cardiometabólicas.
Además de los efectos metabólicos directos, los hongos aportan componentes nutricionales clave: vitaminas del grupo B, que favorecen el funcionamiento del cerebro y el corazón, y vitamina D, esencial para mantener huesos fuertes.
Su contenido de antioxidantes, entre ellos la ergothioneína y el selenio, contribuye a combatir el estrés oxidativo, mientras que la fibra presente en estos alimentos ayuda a mejorar el tránsito intestinal y a reducir el colesterol.
Champiñones. (Foto: Jess Loiterton / Pexels)
¿POR QUÉ SE CONSIDERAN A LOS HONGOS UN ALIMENTO PROTECTOR?
Los hongos concentran compuestos capaces de influir positivamente en diversas funciones del organismo. La ergothioneína, por ejemplo, actúa como un escudo contra el daño causado por radicales libres, lo que disminuye procesos inflamatorios. Algunas especies también aportan beta-glucanos, sustancias vinculadas con un fortalecimiento de la respuesta inmunológica y una mejor regulación del metabolismo de las grasas.
Aunque el estudio de Purdue no fija una dosis concreta para proteger el corazón, otras instituciones como Mayo Clinic sugieren que dos hongos medianos al día podrían tener impactos preventivos, recomendación planteada principalmente para la salud oncológica.
Champiñones. (Foto: Pexels)
¿CÓMO PUEDES INCORPORAR LOS HONGOS A TU ALIMENTACIÓN DIARIA?
Añádelos crudos a ensaladas frescas.
Saltéalos con verduras o agrégalos a sopas y guisos.
Úsalos en pastas, tortillas u omelets.
Incorpóralos como base en hamburguesas vegetarianas.
Prepáralos al horno con aceite de oliva y hierbas.
Gracias a su sabor suave, se integran con facilidad a platos tradicionales sin alterar el perfil del sabor, convirtiéndolos en una opción práctica y accesible para quienes buscan reforzar su salud cardiovascular desde la cocina cotidiana.
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