La disputa de partidos de fútbol a nivel global, hoy también se lleva a cabo en canchas de césped artificial compuesto de varias capas tóxicas. Así lo certifican diversos estudios de investigación, pero uno en particular ahora llama la atención debido a evidencia científica que revela sus efectos negativos hacia la salud del ser humano, y el medio ambiente pese a gran demanda como consecuencia de promovida durabilidad.
A lo largo de los últimos años, el uso de grass sintético se ha intensificado, y no solo a nivel futbolístico, sino también recreativo, pero pocos toman en consideración lo tóxico que puede resultar para nuestro organismo e incluso animales.
Con respecto a evidencia científica puntual, hoy vamos a referirnos a los resultados publicados por parte de investigadores de la Universidad Northeastern que buscaban descifrar “la transformación química del caucho granulado en neumáticos y césped artificial envejecido”.
Según lo terminan precisando Zhenyu Tian y Madison McMinn como líderes de ensayos de laboratorio realizados para determinar si el grass sintético libera químicos peligrosos, dicho complemento ideal para el desarrollo de proyectos deportivos, ayuda a aumentar los microplásticos, complica la gestión de residuos y hasta contamina el entorno donde tiendes a jugar fulbito cada fin de semana, por ejemplo.
“El creciente uso de neumáticos en todo el mundo genera preocupación por el impacto en la salud de los productos químicos derivados del caucho”, remarca un estudio de investigación cuyos resultados definitivos entorno a la simulación de las condiciones de su descomposición, revelan que se trata de elemento altamente reactivo, y perjudicial hasta para el medio ambiente.
- No es necesario cortarlo con cortadoras de césped eléctricas o de combustibles fósiles.
- No requiere riego, lo que es una consideración importante ya que el Reino Unido anticipa un aumento del estrés hídrico debido a la crisis climática.
- No requiere el uso de fertilizantes ni herbicidas potencialmente dañinos.
- Es resistente a la sequía y elimina el encharcamiento.
- Resiste un uso intensivo.
Fuente: University of Plymouth
Cabe resaltar de acuerdo a lo referido por parte de dicha universidad pública británica, que sin embargo, "los problemas medioambientales que supone optar por instalar césped artificial superan con creces cualquiera de estos beneficios potenciales“, y en ese sentido termina resultando perjudicial debido a los siguientes motivos:
- El césped artificial le restringe el acceso al suelo a los insectos excavadores y organismos que lo habitan (lombrices).
- El césped artificial restringe el acceso a materiales naturales como la hojarasca esencial para alimentar a organismos del suelo (gusanos, entre otros microscópicos).
- El césped artificial alcanza temperaturas significativamente mayores que las del grass natural, y en las mismas condiciones climáticas.
- El césped artificial puede contribuir al calentamiento global al absorber de manera significativa mayor radiación que el grass vivo, y en menor medida por el desplazamiento de las plantas que podrían eliminar dióxido de carbono a través de la fotosíntesis.