Dos jóvenes manejan a toda prisa por la . En la maletera del auto, llevan a un lobo marino herido y el tiempo corre en su contra para poder auxiliarlo. De repente, uno de los asientos de la fila posterior cede y el enorme animal irrumpe en la cabina del conductor. Las emociones se disparan, el auto se orilla y el tránsito se detiene. “Es una de las cosas que pasan cuando te dedicas a esto”, confiesa sonriente Carlos Yaipén, médico veterinario especializado en mamíferos marinos que en 2000 fundó la Organización Científica para la Conservación de Animales Acuáticos, mejor conocida como ORCA Perú ().

MIRA: “La capacidad de los pilotos peruanos es reconocida a nivel mundial”: Gino Román, el peruano que forma a más de 200 nuevos pilotos en Estados Unidos

Esta ONG que desde entonces se ha dedicado al estudio, conservación, concientización, rescate y rehabilitación de animales marinos en las costas peruanas hoy nos abre las puertas de su base central, en San Bartolo, para contarnos más sobre su labor.

Newsletter exclusivo para suscriptores

Juan Carlos Fangacio
El equipo de ORCA Perú nos abre las puertas de su centro de rescate en San Bartolo.
El equipo de ORCA Perú nos abre las puertas de su centro de rescate en San Bartolo.
/ CESAR BUENO / EL COMERCIO

“Yo he tenido que ir de madrugada a la playa, en una camioneta de serenazgo, llenar la tolva con agua y meter ahí al lobo”, recuerda Patricia Flowers, coordinadora del departamento de Educación.

“Hemos tenido de todo, desde lobitos recién nacidos o pingüinos pequeños hasta un delfín de tres metros para el que tuvimos que instalar una piscina”, agrega Nicolás González, coordinador del grupo. “Algunos de nuestros voluntarios tienen la suerte de ver el nacimiento de un bebe, otros participan del cuidado, pero todos se llevan una experiencia única”, complementa Thomas Flowers, quien se encarga del programa de internado.

ORCA atiende a 15 especies diferentes de animales marinos, incluidos lobos marinos, tortugas y pingüinos.
ORCA atiende a 15 especies diferentes de animales marinos, incluidos lobos marinos, tortugas y pingüinos.
/ ARCHIVO DE ORCA PERÚ

- Obstáculos y amenazas -

Sentados en la sala de la casona que funciona como oficina, laboratorio, cocina, consultorio y centro de acogida para los animales que auxilian, parte del staff principal de ORCA reflexiona sobre los retos más grandes que les toca enfrentar.

La falta de financiamiento es uno de ellos. La organización depende enteramente de donaciones que hasta ahora solo han llegado de ciudadanos y estudiantes interesados. “Aún esperamos algún aporte corporativo para fortalecer nuestros programas de conservación”, confiesa el doctor Carlos.

Los efectos de la contaminación también son alarmantes, sobre todo porque han mellado el sistema inmunitario de la fauna costeña, según explican. “Por ejemplo, entre 2014 y 2016 hubo un brote de distemper que mató a muchos lobos, llevó a que decenas terminen varados y nosotros rescatamos a 36 lobas, todas estaban embarazadas. Nos tocó cuidar a las 36 crías durante los tres primeros meses”, recuerdan Patricia y Thomas.

En el 2016, los voluntarios de ORCA tuvieron que acudir a la playa Makaha para auxiliar a un elefante marino que había varado.
En el 2016, los voluntarios de ORCA tuvieron que acudir a la playa Makaha para auxiliar a un elefante marino que había varado.

A ello se suma la falta de interés de las autoridades. La razón por la que ORCA Perú incluyó a los pingüinos en su red de rescate casi 10 años después de iniciada, por ejemplo, responde a que el Estado suspendió el programa que tenía para la preservación del pingüino de Humboldt. “Muchos de los problemas que enfrentan los animales marinos con los que trabajamos se podrían solucionar con políticas ambientales adecuadas, como la mitigación de la sobrepesca o el refuerzo legal de las áreas protegidas existentes”, apunta Yaipén.

“Finalmente, como siempre dice el doctor, esto se resume en educación”, señala Nicolás. Por ello, uno de los pilares que impulsa ORCA son las campañas de concientización ciudadana y los programas educativos, tanto para escuelas nacionales como instituciones extranjeras. “Hemos recibido a biólogos y veterinarios, pero también a contadores y chefs, las puertas están abiertas para todo aquel que le apasione el mar”, acota Thomas.


Contenido Sugerido

Contenido GEC