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María Gracia Flórez incursionó en la repostería a temprana edad. Su madre le enseñó a preparar postres, sumado a las recetas de su abuela. "En mi familia todo se ha hecho en casa, siempre", cuenta. (Fotos: Macchia)

María Gracia Flórez incursionó en la repostería a temprana edad. Su madre le enseñó a preparar postres, sumado a las recetas de su abuela. "En mi familia todo se ha hecho en casa, siempre", cuenta. (Fotos: Macchia)

Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

María Gracia Flórez incursionó en la repostería a temprana edad. Su madre le enseñó a preparar postres, sumado a las recetas de su abuela. "En mi familia todo se ha hecho en casa, siempre", cuenta. (Fotos: Macchia)
María Gracia Flórez incursionó en la repostería a temprana edad. Su madre le enseñó a preparar postres, sumado a las recetas de su abuela. "En mi familia todo se ha hecho en casa, siempre", cuenta. (Fotos: Macchia)
Por Vanessa Cruzado Alvarez

Los recuerdos de María Gracia Flórez son bastante dulces: creció entre harinas, mantequillas, fudge y fondant; vio cómo su mamá usaba las recetas de la ‘mamama’, como cariñosamente llaman a la abuela, para continuar su legado en el negocio familiar. “Todos los postres se han hecho en casa. Desde la clásica torta de chocolate con fudge casero elaborado en olla por horas; el arroz con leche de la abuela o voladores con masa artesanal. No tengo ni un recuerdo de algún cumpleaños o evento donde hayamos comprado una torta”. Aprendió a preparar postres e incluso los vendía en el colegio. Había ganas de seguir en la repostería, pero optó por otra carrera hasta que un viaje la ayudó a seguir su verdadera vocación.