Jueves, 1 de junio de 2006
García: "Copar el Estado sería traicionar al país"

Líder aprista renueva promesas de austeridad y de gobierno conjunto. Si pierde este domingo, asegura que se ofrecerá como ministro



No sería nada raro que la población de votantes indecisos haya disminuido después de oír a Alan García ayer en RPP. Y es que el líder aprista, con un discurso cauto y sereno (que muchos podrían calificar de demagógico), pulsó las teclas más sensibles de esa porción del electorado que aún no ha definido su voto, y que él, obvio, trata de captar.

Yendo contra su costumbre, García se refirió a los míticos temas tabú de su primera gestión, les puso 'candado' con diferentes ofrecimientos y se comprometió a no repetir errores pasados en materia fiscal y administrativa.

"La población teme un mal manejo económico, debido a las colas del 88 y el 89. Pero el candado a eso no lo pongo yo, sino que ya está puesto, porque el Estado hace tiempo dejó de ser un vendedor minorista de los productos de primera necesidad", dijo.

Luego, subrayó enfáticamente que el Apra no copará la administración pública en el caso que él llegue a Palacio.

"Los compañeros son conscientes de que su verdadera fuerza solamente alcanza el 25%. Si el partido gana, habrá ganado una opción de crecimiento, pero no el derecho a colocar personas cercanas o amigos en los dos mil puestos del Estado. Eso sería repugnante y me sentiría traidor ante las personas que en la segunda vuelta van a darme su voto. El Gobierno, conmigo, no será un botín del Estado. Esa es la garantía que puedo dar", declaró, puntualizando que del cumplimiento de esa promesa depende la calidad del epitafio que colocarán sobre su tumba, así como el rumbo del Apra para los próximos treinta años.

¿DE PRESIDENTE A MINISTRO?
Por supuesto que el candidato de la estrella también aprovechó los micros de RPP para repetir su rutina discursiva de los últimos días: 1) criticar a Hugo Chávez por "insolente y manipulador"; 2) advertir sobre el plan de agrupamiento que tendría Venezuela en sociedad con Bolivia y Ecuador, y en perjuicio de Colombia; 3) negar las acusaciones de vínculos con Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos ("he sido el peruano más perseguido por ellos"); y 4) resaltar los matices democráticos de su candidatura así como la transparencia del actual proceso. Sobre ese último punto, consideró que Ollanta Humala y su esposa, Nadine Heredia, caen en falsedades cuando aseguran tener pruebas de un supuesto fraude.

"Ese es un baldón injustificado. Yo les rogaría a estas personas que sean muy prudentes y que aprendan a perder o ganar, pero que esperen con paciencia los resultados", advirtió.

Finalmente, aseguró que, si gana el domingo, en 120 días disminuirá los sueldos de la administración pública, impondrá un comportamiento austero y --como primera obra-- instalará sistemas de agua a favor de 240 mil pobladores de San Juan de Lurigancho y Villa El Salvador.

Si, por el contrario, sale derrotado, García dijo que felicitaría a Humala y se pondría a su disposición. "Puedo ser ministro de Agricultura, de Relaciones Exteriores u ocupar cualquier cargo. Yo quiero servir al país, no tengo pretensiones presidenciales absolutas ni monárquicas".

Esta noche, el aprista cerrará su campaña con un mitin en el Paseo de los Héroes Navales, y así quedará expedito para el último tramo de esta no poco accidentada segunda vuelta.



Renato Cisneros



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