Por Jean-Paul Osores Bianchi

Todos saben que la exposición solar continua sigue siendo el factor de envejecimiento cutáneo más potente, siendo otros relevantes, incluyendo el envejecimiento primario ya codificado, los malos hábitos de alimentación, el tabaquismo, el uso de vapeadores, la deshidratación, la exposición a radiación azul en pantallas electrónicas, el estrés del día, la contaminación medioambiental, entre otros factores agregados.