En la actualidad, muchas personas ponen énfasis en el cuidado de la piel con el objetivo de conservar su función protectora frente a factores externos. De hecho, una rutina que incluya limpieza, hidratación y protección solar ayuda a prevenir daños por los rayos ultravioleta, irritaciones y signos de envejecimiento prematuro. Sin embargo, ciertos problemas que aparecen en la piel no necesariamente están relacionados únicamente con el cuidado externo, sino también con factores internos relacionados a la salud. Por ello, mantener una buena alimentación, gestionar adecuadamente el estrés y descansar lo suficiente son aspectos importantes para el bienestar de la piel. En el desarrollo de esta nota, te contamos mayores detalles al respecto.
Una revisión de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) examinó la relación entre la piel y el sistema gastrointestinal, conocida como “eje intestino-piel” (EIP). El estudio señaló que la microbiota de ambos órganos contribuye a sus mecanismos de defensa, pero su desequilibrio puede favorecer la inflamación y asociarse con afecciones como, por ejemplo, dermatitis atópica, psoriasis y enfermedades inflamatorias intestinales.
@dermatologa_claudia Tu dermatitis podría estar comenzando en tu intestino. 👀 La conexión intestino-piel influye más de lo que imaginas. Cuidar tu alimentación, tu descanso y el estrés también puede ayudar a mejorar tu piel. ✨ #dermatitis #saluddelapiel #dermatologia
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Asimismo, en entrevista para Infobae, el especialista Fernando Felice señaló que el EIP establece una conexión entre la microbiota, el sistema inmunológico y la piel. Es decir, las alteraciones en el equilibrio intestinal pueden promover procesos inflamatorios y repercutir en el estado de la piel. Eso no es todo, el docente de la UBA advirtió que las alteraciones en la microbiota intestinal podrían agravar afecciones como acné, rosácea, dermatitis y psoriasis. Además, este desequilibrio podría favorecer el envejecimiento prematuro de la piel al afectar el colágeno y la elastina.
En una entrevista compartida por Andina, el cardiólogo del Hospital Carlos Lanfranco La Hoz del Minsa, Alber Terrones Zamora, advirtió que realizar actividad física al aire libre como, por ejemplo, vóley, fútbol, atletismo, entre otros, con temperaturas superiores a los 30 °C o 35 °C puede sobrecargar el organismo, comprometer el funcionamiento del corazón y aumentar el riesgo de sufrir golpes de calor, un infarto o presentar arritmias, complicaciones que, en los casos más graves, podrían provocar la muerte.
Sin embargo, el médico hizo hincapié en la importancia de identificar síntomas de alerta durante la práctica de ejercicio o deporte, como mareos, visión borrosa o dolor en el pecho, ya que podrían ser señales de una complicación que requiere atención inmediata. Asimismo, el experto de la salud indicó que los adultos mayores y las personas con enfermedades preexistentes, como hipertensión, diabetes o antecedentes de infarto tienen un mayor riesgo de sufrir estas complicaciones.