Festival de Lima: un balance
Acabó el Festival de Lima y la repartición de premios aparece como justa. Quizá demasiado justa. El jurado oficial, más allá de alguna reivindicación histórica (el premio a Daniel Hendler, por ejemplo), no quiso tomar demasiados riesgos y premio la película consensual, aquella que no molesta a nadie y que gusta a todo el mundo. No estoy diciendo que “La nana” sea una mala película (no lo es en lo absoluto), pero da la impresión de que se eligió a la película que podría generar un mayor consenso entre los jurados, aquella que no es la favorita de nadie pero que, en base a la negociación, aparece como aquella en la que hay coincidencia de opinión.“La nana” es indudablemente una película interesante: sabe cómo manejar los códigos de un género (el thriller doméstico) para darle la vuelta y mostrarnos el proceso de humanización de un personaje. Una película popular, con la cual el público en general puede conectar bastante bien sin la menor condescendencia.
En la competencia no hubo una película que resaltara por encima de otra de forma neta. Si bien “La nana” es una buena película, considero que “Excursiones” de Ezequiel Acuña y “Los paranoicos” de Gabriel Medina son filmes más arriesgados en sus propuestas, manejando un humor basado en la incomodidad que pueden generar las situaciones más cotidianas y elementales. Son películas que no repiten los tics que parecían aquejar a muchas cintas del más reciente cine argentino, cosa que hay que agradecer. A ese nivel habría que poner a “La teta asustada”. “Gigante” de Adrián Biniez no se queda muy atrás, lo mismo que la chilena “Huacho”. En un segundo nivel, la uruguaya “Mal día para pescar”, la mexicana “Cinco días sin Nora” y la guatemalteca “Gasolina” también tuvieron cosas que ofrecer. Mención aparte merece la mexicana “Rabioso sol, rabioso cielo”, una película pomposa como pocas, pero que consigue, en algunos momentos, cautivar a partir de la sordidez del imaginario gay que trabaja.
La competencia documental tuvo también cosas interesantes. Nadie le da mucha bola a esa sección, cuando ahí se han pasado obras muy importantes para el cine latinoamericano (como la brasileña “Santiago” de Joao Moreira Salles, o “Juego de escena” de Eduardo Coutinho). No vi la ganadora, “Los herederos” (cosa que todavía me da una pica inmensa), pero hubo un documental colombiano muy sólido, “16 memorias”, que, a partir de película caseras de una familia colombiana de los años 50, recrea la vida de esa época. “El diario de Agustín” y “El olvido” también resultaron interesantes.
Lo más flojito estuvo en las secciones paralelas. Más allá del ciclo Resnais, el ciclo de cine español y de cine de Quebec no estuvieron a la altura. Del primero se rescatan el poder conocer dos obras de Javier Fesser (que no pude ver) y la interesante “Mataharis”, de Iciar Bollaín, una directora que consigue dotar de un tono muy íntimo y personal sus películas. Pero un panorama del cine español no puede dejar de lado nombres como los de Albert Serra o Pablo Llorca. De las películas de Canadá destacó “Continental, un film sans fusil”.
La semana de la crítica de Cannes trajo algunas cosas interesantes. “Home” de Úrsula Meier quizá fue la mejor, aunque la belga “Moscow Belgium” y la iraquí “Whisper with the wind” (esta última tiene una muy buena primera parte antes de volverse toda simbólica) no le van muy atrás. La presentación de “Altiplano”, protagonizada por Magaly Solier, atrajo la atención: se trata de una película con algunos momentos logrados (cuando trabaja el lado más simbólico y mítico, al estilo “Madeinusa”) pero que se vuelve, sobre todo en su parte final, demasiado enfática y poetizante.
Hago un ránking de las diez mejores películas que vi durante el festival. Les propongo que hagan lo mismo: un lista de las cinco, diez, veinte o el número que quieran cintas que pudieron ver. Excluyo “La teta asuatada” y las películas de Resnais, puesto que no son películas recientes. Pero ojo: ese es mi criterio, y aquel que quiera poner las siete películas del gran director francés como las mejores, pues bienvenido sea. Aquí va:
1- “Excursiones” de Ezequiel Acuña
2- “Los paranoicos” de Gabriel Medina
3- “Tiro en la cabeza” de Jaime Rosales
4- “La nana” de Sebastián Silva
5-”16 memorias” de Camilo Botero Jaramillo
5- “Gigante” de Adrián Biniez
6- “La tigra, Chaco” de Federico Godfried y Juan Sasiain
7- “Huacho” de Alejandro Fernández Almendras
8- “Mal día para pescar” de Álvaro Brechner
9- “Home” de Úrsula Meier
10-Continental, un film sans fusil de Stéphane Lafleur
Como ya dije, me quedé asado por no ver “Los herederos”. Y recontra asado por perderme “Turistas”, película chilena que, al parecer, estaba de lo más interesante. Lo más sorprendente es ver muchas películas de competencia en mi lista, y muy pocas de las secciones paralelas, cuando generalmente es lo contrario. Pero creo que eso refleja lo que ocurrió: una competencia interesante (sin ninguna obra deslumbrante, como lo fue “Luz silenciosa” de Reygadas, por ejemplo) y secciones paralelas que no dieron la talla, a diferencia de otros años.
Y eso fue más o menos el festival de Lima, que nos permitió conocer la visión sobre el cine actual de un crítico tan interesante como el francés Michel Ciment. Pobrecito Lisandro Alonso, al cual le cayó duro. Ahora nos toca volver a la realidad de la cartelera local. Está “Enemigos públicos”, “Año uno” y a partir del jueves, “¿Qué pasó ayer?” Pero volveremos a ellas en los próximos días. Los dejo con el tráiler de “La nana”, que ojalá pueda estrenarse (junto con otras, claro está).

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